(Entrevista originalmente publicada en el nº 3 de la revista This Is Metal)
Probablemente, el de Carcass sea uno de los regresos discográficos más esperados de los últimos años. Los problemas con los sellos y la falta de entendimiento entre sus miembros propiciaron que la banda se separase en 1996 dejando como legado cinco fantásticos y muy influyentes álbumes. Nada más se supo de los ingleses hasta que su sorprendente regreso a los escenarios en 2007 empezó a alimentar los rumores acerca de la posibilidad de que grabaran un nuevo trabajo de estudio. Pues bien, ese trabajo ya es una realidad. Su nombre es ‘Surgical Steel’ y verá la luz este mes a través de Nuclear Blast. Bill Steer (guitarras) y Jeff Walker (bajo/voz), indiscutibles líderes de la formación, hablaron con nosotros sobre este nuevo disco y sobre muchas otras cosas en lo que fue una larga y muy agradable charla.
Bueno, la primera pregunta
es casi obligada: ¿cómo afrontáis vuestro regreso discográfico después de
tantos años de ausencia? ¿Qué sensaciones tenéis ahora?
Bill Steer: La sensación es muy diferente, porque de hecho la situación es también muy diferente ahora. ‘Swansong’ (Earache, 1996 –ndr) se editó en un momento muy difícil para la banda. En esa época las cosas no nos iban bien en ningún aspecto. No nos poníamos de acuerdo respecto a la dirección musical que debíamos seguir y ni siquiera nos llevábamos demasiado bien entre nosotros. Hoy en día es distinto, nuestra relación es muy buena y musicalmente todos estamos muy satisfechos con el nuevo material. Está bien tener la oportunidad de corregir algunos de los errores que cometimos en el pasado.
Jeff Walker: Personalmente
me siento aliviado, contento, un poco entusiasmado… Tengo muchas ganas de que
la gente escuche el disco al completo y nos de su opinión. Eso es quizás lo más
interesante de todo esto. De momento todos los comentarios que hemos recibido sobre
el nuevo álbum son bastante positivos, lo cual es fantástico, pero si tú tienes
una opinión negativa no te la calles (risas).
Durante un montón de
años asegurasteis que no teníais ningún interés en volver a hacer nada con
Carcass, y sin embargo aquí estáis de nuevo.
JW:
Sí, nadie lo hubiera dicho. La verdad es que llegamos hasta este punto
siguiendo un proceso muy natural. No ha sido nada forzado, simplemente se
dieron las circunstancias adecuadas. Cuando grabamos el disco ni siquiera
teníamos un sello detrás respaldándonos, así que no te pienses que alguien nos
ofreció una enorme suma de dinero para que nos pusiéramos manos a la obra. Lo
hicimos porque queríamos, ni más ni menos.
Jeff, en cierta
entrevista dijiste -y cito textualmente- que “en el mundo de la música extrema,
una vez que llegas a los 40 años ya no vas a hacer nada interesante”. Si no me
equivoco ahora tienes 44, ¿no?
JW:
(muchas risas). Correcto.
¿Algo que comentar al
respecto?
JW:
Bueno, no sé qué edad tendría cuando dije eso, pero ya sabes, cuando eres más
joven tiendes a pensar que siempre lo serás y consecuentemente a veces es fácil
burlarse de las generaciones anteriores. Al final es todo relativo. Recuerdo que
cuando tenía 12 años conocí a un tío que tenía 18 y me parecía un abuelo. El
tiempo te va dando perspectiva sobre las cosas. Pero tampoco creo que hiciera
ese comentario demasiado en serio.
¿Cuál sería vuestra
reacción si alguien, allá por 1996, se os hubiera acercado y os hubiera dicho
que 17 años más tarde ibais a editar un nuevo disco de Carcass?
JW:
Joder, no nos lo habríamos creído. Habríamos pensado que seríamos demasiado
mayores como para seguir haciendo esto. Y quizás lo seamos, pero no nos
sentimos así.
Con el paso de los
años, Carcass ha alcanzado un status casi legendario. Tiene que ser curioso
volver con un nuevo álbum después de tantísimo tiempo y encontrarse con que el
grupo es mucho más grande ahora que en el momento en que os separasteis…
BS:
Lo es. Jamás pensé que esta situación se fuera a dar. Para mí, cuando decidimos
dejarlo nos separamos y se acabó. Nunca se me pasó por la cabeza que pudiéramos
volver. Hoy en día es totalmente habitual que las bandas se separen y se
vuelvan a juntar al cabo de un tiempo, pero te aseguro que para nosotros
aquello era definitivo. De hecho, después de la separación del grupo me alejé
bastante de todo el mundillo del Metal, y ahora que hemos vuelto y vemos la
expectación que hay a nuestro alrededor y cómo ha crecido el nombre de
Carcass… la verdad es que es curioso,
sí.
De hecho, la
expectación en torno al nuevo álbum es máxima.
JW:
Eso parece. La verdad es que es genial. Sabía que teníamos algunos seguidores,
pero definitivamente estoy sorprendido.
Jeff, si no me
equivoco, llegaste a describir el nuevo álbum como el ‘Chinese Democracy’ del
Death Metal. Creo que, al menos en términos de la expectación que se ha
generado, es una descripción bastante acertada.
JW:
(risas) Sí, no nos ha llevado tanto como a Guns n’ Roses tener preparado el
disco, pero el tiempo transcurrido entre nuestro anterior álbum y el nuevo es
incluso mayor que en su caso. De todos modos espero que ‘Surgical Steel’ no
decepcione tanto a la gente como lo hizo ‘Chinese Democracy’ (risas).
He de decir que cuando
supe que iba a haber un nuevo álbum de Carcass me quedé muy sorprendido, y es
que siempre he tenido la sensación de que tú, Bill, no querías saber nada más
del grupo...
BS:
Y es totalmente cierto. Había tenido suficiente.
JW:
De hecho, hasta 2007 no cambió de opinión. Quizás sea sorprendente ese cambio
de parecer, pero estas cosas pasan. Dices algo cuando eres más joven, y unos
años después lo enfocas de otra manera. Yo mismo también acabé harto de Carcass.
Cuando nos separamos yo tenía 27 años y te aseguro que de aquella pensaba igual
que Bill. Pero el tiempo pasa, las circunstancias cambian y consecuentemente
uno también puede cambiar de opinión.
Es más, en algún sitio
leí que llegaste al punto de afirmar que todo lo que hiciste con Carcass
mientras estuvisteis en activo no fue más que perder el tiempo.
BS:
No, nunca dije nada así. Si eso se publicó en alguna revista me gustaría que
alguien me la enseñara porque jamás afirme nada semejante en ninguna
entrevista. Pero si quieres que sea totalmente sincero te diré que esa frase no
se aleja demasiado de algún comentario que le haya podido hacer en privado a
algunas personas de mi entorno durante los momentos más bajos de la banda.
Tienes
que entender que puse toda mi vida en Carcass durante varios años, de manera
que la separación se me hizo muy dura. Fue difícil para todos, pero yo
particularmente tenía una sensación de fracaso total. Y aunque no creo que
usara nunca la expresión “perder el tiempo” para referirme a mis años en
Carcass, sin duda sí que fue muy frustrante y doloroso asumir que algo en lo
que había puesto tanto esfuerzo había terminado de esa manera.
¿Vosotros dos mantuvisteis
el contacto durante todos estos años?
BS:
Como te decía, la última etapa de Carcass no fue muy buena para ninguno de
nosotros y mi relación con Jeff se resintió un poco después de eso, pero pasado
un tiempo volvimos a ser buenos amigos. Supongo que influyó el hecho de que
toda la presión y el mal ambiente que se respiraba en los últimos días de la
banda ya habían desaparecido.
Afortunadamente vuestra
situación actual es mucho mejor que la que teníais en 1996. De hecho, el nuevo
álbum seguramente será un éxito. ¿Qué expectativas tenéis de cara a este nuevo
trabajo?
BS:
Cero. Pienso que tener muchas expectativas respecto al nuevo disco sería
engañarnos a nosotros mismos porque en el fondo no deja de tratarse de un nuevo
álbum de un grupo viejo y seguro que alguna gente pretenderá machacarnos con
ello. Hemos hecho el disco que queríamos hacer, y nos hemos sentido bien
haciéndolo, para mí eso es todo. Por suerte, la respuesta que hemos obtenido
hasta ahora ha sido bastante buena pero, por supuesto, estamos preparados para
recibir comentarios negativos.
JW:
No espero nada. No creo que vendamos miles de discos ni que entremos en los
charts. Pero es divertido porque, por ejemplo The Black Dahlia Murder
vendieron, sólo en Estados Unidos, 13.000 copias de su nuevo disco en la
primera semana. Y sobre el papel nosotros también deberíamos alcanzar esa
cifra, pero realmente no creo que ocurra. Ha pasado una eternidad desde que
editamos ‘Swansong’ y desde luego no vamos a girar tan intensamente como esa
banda, así que no confío mucho en ello.
Pienso
que el nuestro es un regreso extraño. Ahora somos bastante mayores, 17 años son
muchos años, de manera que es mejor no esperar nada. Aunque ahí tienes a Black
Sabbath: son más viejos que nosotros, también llevaban sin editar material
nuevo desde 1995, creo, y sin embargo su nuevo disco está vendiendo muchísimo. No
pretendo compararnos con Black Sabbath, pero supongo que entiendes lo que
quiero decir.
Por supuesto. Sea como
sea, ¿podría decirse que el vuestro es un regreso en toda regla? En otras
palabras, ¿tenéis pensado sacar más discos en los próximos años o vais a poner
punto y final a vuestra carrera de forma definitiva con ‘Surgical Steel’?
BS:
A Jeff, a Dan (Daniel Wilding, nuevo batería de la banda –ndr) y a mí nos
gustaría grabar más álbumes pero habrá que esperar y ver qué pasa. Creo que aún
es pronto para saberlo. Quizá el año que viene nuestro futuro esté más claro.
Con todo, tengo que decir que mientras escribíamos y grabábamos el nuevo álbum
sentimos otra vez ese fuego, por así decirlo, que teníamos en los viejos
tiempos, así que creo que desde el punto de vista de la creatividad podríamos
hacerlo. Además en el estudio aprendimos un montón de cosas y estaría bien
aprovechar todo lo que sabemos ahora y aplicarlo a la hora de componer y grabar
nuevo material.
De
modo que, resumiendo, si dentro de un año o año y medio todavía seguimos en
activo, es realista pensar en la posibilidad de que editemos otro disco.
JW:
Nuestro contrato con Nuclear Blast contempla la posibilidad de que editemos
otro álbum con ellos pero tampoco nos obliga a hacerlo. Si lo queremos hacer,
lo haremos. Si nos sentimos motivados hasta ese punto y creemos que seguimos
teniendo algo que aportar, entonces lo haremos.
Genial. Sólo espero
que, en ese caso, no tengamos que esperar otros 17 años hasta que decidáis
poneros a ello.
BS:
No, no, no (risas). No creo que sea posible que nos tomemos otro descanso tan
largo.
JW:
Probablemente esté muerto entonces (risas).
Por cierto, ¿de quién fue
la idea de grabar un nuevo disco?
BS:
Bueno, supongo que eso fue cosa mía. Creo que todo el mundo sabe que fui el
último en sumarse a la reunión del grupo, es algo a lo que me realmente me opuse
durante mucho tiempo. Michael (Amott, guitarrista de la banda durante los
periodos 1990-1993 y 2007-2011 –ndr) y Jeff me lo propusieron, pero yo no
entendía muy bien el motivo. Llevaba mucho tiempo alejado de la escena Metal,
así que no tenía ni idea de cuánto interés habría hoy en día por Carcass.
Tuvieron que insistirme mucho.
Pero
una vez convencido, y al darme cuenta de que estaba disfrutando con los
conciertos, empecé a ver lo de grabar un nuevo disco como el siguiente paso
lógico después de la reunión. Lo que pasa es que con la formación que teníamos
en ese momento no era posible llevarlo a cabo porque Michael y Daniel (Erlandsson,
batería entre 2007 y 2011 –ndr) estaban muy ocupados con Arch Enemy. Ese grupo
es su prioridad total y no querían que lo de Carcass interfiriera, lo cual es
respetable. Una vez que dejaron Carcass fue cuando pude hablar con Jeff de una
forma más seria sobre la posibilidad de grabar un nuevo trabajo.
JW:
En realidad fue decisión de Bill en el sentido de que todo dependía de él. Yo
estaba dispuesto a hacerlo desde, más o menos, 2008. Y él lo sabía pero no
quería hacerlo. Así que la pelota estaba en su tejado. Pero cuando cambió su
forma de ver las cosas nos pusimos a ello de inmediato.
BS:
Tocando la guitarra en casa me di cuenta de que me estaban saliendo varios
riffs muy Carcass. Fue entonces cuando llamé a Jeff. Le dije, “sin presión de
ningún tipo, pero quizás ahora sea el momento de intentar escribir algo de
material nuevo y ver qué pasa”. Si no sonaba a Carcass lo dejaríamos correr,
pero cuando Dan se unió a nosotros vimos que todo funcionaba de maravilla, que
la química volvía a estar ahí y que, realmente, volvíamos a ser Carcass.
Resulta un tanto
sorprendente que Mike y Daniel tuvieran tan claro que su prioridad era Arch
Enemy, especialmente ahora que el futuro parece tan prometedor para vosotros…
BS:
Sí. Es todo cuestión de perspectiva, y creo que es genial que nos augures un
futuro tan bueno, pero me temo que ellos no lo veían de esa forma. Supongo que
ellos pensaban que lo de Carcass consistía en volver, dar unos cuantos
conciertos y desaparecer de nuevo.
Además,
como te digo, ellos están muy centrados en su banda, lo cual me parece bien. De
hecho, creo que ha sido positivo que los acontecimientos se hayan desarrollado
de esta manera, porque para hacer esto necesitábamos que todo el mundo diera el
100%. El proceso de composición de ‘Surgical Steel’ fue muy exigente e intenso.
Yo me solía encerrar con la guitarra, intentando sacar riffs y probando
multitud de ritmos durante horas. Luego llegaba Jeff con sus arreglos para
llevarlo todo a otro nivel. Fue un proceso muy largo pero muy divertido, porque
cada día sentíamos que estábamos un poco más cerca de nuestro objetivo. Tal y
como surgieron las cosas, no habría funcionado si hubiera gente en la banda que
estuviera a medio gas.
¿Creéis que Mike y
Daniel se equivocaron al decidir centrarse en Arch Enemy?
JW:
Deberías preguntárselo a ellos. En cualquier caso, cuando dijeron que querían
dejarlo aún no se había hablado seriamente de la posibilidad de grabar nuevo
material. Eso llegó tres o cuatro meses después. Sea como sea, Mike siempre
tuvo claro que no tenía ningún interés en hacer un álbum nuevo.
En tu caso, Bill, fue
al revés: disolviste Firebird para centrarte en Carcass.
BS: Bueno,
entre Carcass y Firebird no podría haber nunca una competición por razones
obvias. Son grupos demasiado diferentes el uno del otro. Lo de Firebird era muy
divertido, me encanta tocar esa clase de material, pero era muy difícil que el
grupo avanzara porque todos los miembros vivían en sitios diferentes lo cual
hacía que ensayar resultara imposible. Tampoco nos prodigamos nunca en directo
tanto como nos hubiera gustado y para colmo de males teníamos problemas con el
sello. Así que si a la situación de Firebird le unes lo que te decía antes
sobre que Carcass requiere el 100% de cada persona implicada, entonces verás
que fue bastante fácil tomar la decisión de separar la banda.
Vuestro nuevo guitarrista
es Ben Ash, ¿qué me podéis decir de él?
BS:
La verdad es que Ben no ha tocado en grupos especialmente conocidos. Todo el
mundo nos sugería nombres, nos decían que teníamos que probar a tal o cual tipo
de tal o cual banda conocida, pero lo pensamos bien y nos dimos cuenta de que
eso no era lo que queríamos. Al fin y al cabo nosotros veníamos de una
situación en la que dos personas nos habían dejado por lealtad a otra banda,
así que buscábamos a alguien que no tuviera que verse en la tesitura de tener
que elegir. Queríamos a alguien con ganas y que no tuviera un ego especialmente
grande.
En cualquier caso, Ben
no participó en las sesiones de grabación de ‘Surgical Steel’, ¿no?
JW:
Así es. El disco en su totalidad lo grabamos como trío. No fue hasta que empezamos
a planificar los conciertos cuando nos vimos en la necesidad de buscar un
segundo guitarrista para completar la formación.
Entiendo que Ben es,
por tanto, un músico de sesión para los directos…
BS:
Supongo que ahora mismo puedes verlo de esa manera. Aún es pronto para saberlo.
En el caso de Dan sí que parece más claro que ya es un miembro oficial de la
banda porque hemos trabajado muy estrechamente con él en la elaboración de
‘Surgical Steel’, pero lo de Ben es aún muy reciente y por lo tanto aún no nos
atrevemos a considerarlo como un miembro a tiempo completo. Sea como sea, lo
que sí es cierto es que estamos muy contentos con él.
A todo esto, ¿nunca
pensasteis en ofrecerle a Carlo (Regadas, guitarrista que entró en la banda
para sustituir a Michael Amott antes de la edición de ‘Swansong’ -ndr)
nuevamente el puesto de Mike?
JW:
No, la verdad es que no. De hecho tenemos poco trato con él, nos vemos muy de
vez en cuando. Ahora vive en el Caribe con su novia. Se distanció totalmente
del Metal y de esta forma de vida. Perdió por completo el interés en todo esto.
Volviendo al disco
nuevo, ¿cuándo empezasteis a componer el material?
BS:
Mmm, deja que lo piense... (hace una pausa –ndr). Es difícil precisarlo con
exactitud porque varios riffs llevaban conmigo mucho tiempo. Hay riffs muy
antiguos… la intro, por ejemplo, fue escrita en 1985…
Eso explica su título
(precisamente la intro se llama “1985” –ndr)…
BS:
Sí. Pero la mayoría de los temas son más recientes, obviamente. Supongo que fue
hacia 2011 cuando empecé a darle forma a la mayoría del material. Trabajamos
muy duro hasta conseguir terminar 15 canciones. Fue entonces cuando decidimos
entrar al estudio para grabar.
JW:
El tema “Thrasher’s Abbatoir” fue compuesto casi en su totalidad por Bill, y
algunos de sus riffs son incluso anteriores a ‘Swansong’.
¿Cómo funcionó el
proceso compositivo?
JW:
Muy bien, muy fluido. La mayoría del material lo escribió Bill. Yo escribí una
canción, “The Granulating Dark Satanic Mills”, pero Carcass no es ninguna
dictadura, se trata de ir probando riffs e ideas en el local de ensayo y de ir
viendo qué es lo que funciona y lo que no. No somos una de esas bandas en las
que el guitarrista compone todo, programando incluso las baterías con su
portátil, y luego les dice a los demás lo que tienen que tocar. Hemos compuesto
el disco de una forma típicamente Carcass, como siempre hemos hecho.
Algunos temas tienen
títulos un tanto extraños. ¿Qué podéis decirme sobre las letras? ¿Hay algún
concepto que una las canciones a nivel lírico?
JW:
El único concepto es tratar de ser Carcass. Y esto implica una serie de
restricciones que nos hemos autoimpuesto. Por lo tanto las letras tenían que
ser oscuras y mórbidas pero a la vez también debían ser interesantes y tener
cierta profundidad. En cualquier caso, esta vez he procurado incorporar un
ligero toque de humor al estilo del que tenían nuestros primeros discos, pero
seguro que a mucha gente ese detalle se le pasará por alto. En contrapartida
también hay algunas reflexiones filosóficas interesantes por ahí metidas. Cada
persona sacará seguramente sus propias conclusiones.
¿Lo del toque de humor
lo dices por temas como “The Granulating Dark Satanic Mills”, precisamente? La
alusión al satanismo, viniendo de vosotros, me suena un poco a broma.
JW:
No, no. Ese tema en concreto está inspirado en un poema llamado “Jerusalén”,
que fue escrito por William Blake, un poeta inglés que tal vez conozcas.
Bueno, lo único que sé
sobre él es que tanto Bruce Dickinson como Ulver grabaron discos inspirados en
sus obras.
JW: Es
verdad.
Vamos con otra cosa. Obviamente
Ken (Owen, batería y miembro fundador de la banda, quien sufrió una hemorragia
cerebral pocos años después de la separación de ésta –ndr) ya no forma parte de
Carcass. Supongo que fue duro para vosotros tener que grabar el disco sin él,
¿me equivoco? A fin de cuentas es el primer álbum en el que no participa.
JW:
No quiero que este comentario suene mal, pero para ser sincero, no lo fue en
absoluto. Dan es un excelente sustituto, y aunque echamos de menos tocar con
Ken ya ha pasado bastante tiempo como para hacernos a la idea de que las cosas
son así ahora.
BS:
No se nos hizo duro grabar el disco sin él. Lo duro fue asumir que no iba a
poder tocar con nosotros nunca más, y eso fue algo que tuvimos que asimilar mucho
tiempo atrás. Psicológicamente fue un mazazo en su momento. Sabíamos que le añoraríamos
como batería, pero al menos conseguimos traerlo al estudio para que grabara
unas cuantas voces, lo cual fue fantástico.
JW:
Supongo que podemos decir que sigue con nosotros en espíritu.
BS: Y
también fue genial saber que contábamos con su aprobación cuando le dijimos que
nos gustaría grabar un nuevo disco. Nos dijo que si era eso lo que queríamos,
entonces debíamos hacerlo, y que contábamos con todo su apoyo. Eso significó
mucho para nosotros. Aun así, nos preocupaba un poco saber si el nuevo material
le iba a gustar o no, pero nos dijo que le encanta. Y también le encanta la
forma de tocar de Dan, de modo que supone un gran alivio para nosotros.
De hecho me gusta la
forma de tocar de Dan porque me recuerda mucho a la de Ken. Tal y como yo lo
veo, si Ken hubiera podido grabar las baterías de ‘Surgical Steel’ pienso que,
en esencia, habría tocado los mismos ritmos que ha grabado Dan.
JW:
Sí, estoy de acuerdo. Y creo que es estupendo que pienses así, porque se nota
que Dan ha intentado respetar la forma de tocar de Ken en los discos antiguos,
pero a la vez le ha dado su toque personal a la grabación. Y lo mejor es que no
le costó nada hacerlo de esta forma, para él fue muy natural hacerlo así.
Seguramente otros baterías habrían intentado clavar el estilo de Ken a costa de
sacrificar su propia personalidad tocando, pero Dan ha conseguido un perfecto
balance entre las dos cosas. Pienso que es muy importante que haya un
equilibrio entre la historia del grupo, su legado, etc. y lo que aporta cada
miembro a título individual. Y Dan enseguida encontró ese equilibrio.
Por cierto, ¿qué tal se
encuentra Ken hoy en día?
BS:
Se encuentra muy bien, la verdad. Es increíble que esté recuperado hasta este
punto, teniendo en cuenta por todo lo que tuvo que pasar. Físicamente ha
trabajado mucho para llegar a donde está ahora. Trabaja duro todos los días
para mejorar.
En
realidad, si lo piensas, es alucinante que haya mejorado tanto. Mucha gente nos
pregunta si es posible que vuelva a ser el que era, y lo cierto es que de
momento no lo es. Ken no tenía ni siquiera 30 años cuando le sucedió esto, y
ahora que tiene 43 es altamente improbable que a nivel físico pueda volver a
hacer algunas de las cosas que hacía antes.
Ocurrió en 1999, si no
me equivoco.
BS:
Exacto. Hace ya 14 años. Ha pasado mucho tiempo. Ten en cuenta que, además, a
raíz de lo sucedido, Ken estuvo en coma varios meses y eso, lógicamente,
influyó mucho en la forma en la que él ahora habla, camina, se mueve, etc. Con
todo, lo peor fue la operación por la que tuvo que pasar después del coma, que afectó
a su motricidad tanto o más que la hemorragia cerebral que dio lugar a todo lo
demás. De modo que en realidad se trató no de uno, sino de dos traumas severos.
Pero lo importante es
que, dentro de sus posibilidades actuales, él ahora está bien. Quizás no pueda
tocar blastbeats como lo hacía en el pasado, pero está sano, que es de lo que
se trata.
BS:
Exacto. Ese es el enfoque que le damos nosotros. Alguna gente dice que lo de
Ken fue una tragedia, y de hecho no se equivocan, pero nosotros preferimos
verlo por el lado contrario. Lo vemos más como un milagro, teniendo en cuenta
que pudo haber muerto y que sin embargo no ha sido así.
Y creo que es genial
que de algún modo Ken siga formando parte de Carcass, lo digo, por ejemplo, por
esas voces que antes me decíais que ha grabado en algún tema del nuevo disco. Incluso
salía en vuestras fotos promocionales hasta hace bien poco.
BS:
Sí, él ha estado con nosotros desde el principio y es un gran amigo nuestro. Es
importante para nosotros seguir teniéndolo ahí. Y, por ejemplo, a principios de
este año dimos unos shows en Londres durante tres días y Ken estuvo con
nosotros. Eran los primeros conciertos con la nueva formación y estábamos todos
un poco nerviosos, pero no sé… es difícil de explicar… el caso es que saber que
Ken estaba justo al lado, en el backstage, viéndonos tocar… De algún modo eso
ayudo a que todos estuviéramos más tranquilos y concentrados en hacer un buen
concierto.
JW:
Es su banda tanto como lo es de Bill, en el sentido de que ellos dos fueron los
miembros fundadores, por eso nos gusta que siga habiendo esa conexión.
Tuve ocasión de
presenciar vuestro show en el Vagos Open Air 2010, y recuerdo que Ken incluso
salió a hacer un pequeño solo de batería. A la gente le encantó verle en el
escenario.
BS:
Sí, es algo que hemos hecho en varias ocasiones. Es muy valiente por su parte,
porque lógicamente ya no puede tocar al mismo nivel que antes, pero al menos
puede demostrarle a la gente que es capaz de seguir tocando aunque sea a un
nivel muy básico. A lo mejor no lo parece, pero para él hacer eso supone un
gran esfuerzo. Date cuenta de que estamos hablando de una persona que cuando
salió del hospital lo hizo en silla de ruedas. Tiene mucho mérito por su parte.
Pasando a otras cosas… Antes
decíais que querías saber la opinión de la gente sobre el nuevo disco así que
os voy a dar la mía. Estilísticamente, creo que ‘Surgical Steel’ es el álbum que
teníais que haber editado después de ‘Heartwork’ (Earache, 1993 –ndr), y aunque
preferiría que el disco fuera más en la línea de ‘Necroticism’ (Earache, 1991
–ndr) creo que es un muy buen trabajo.
JW:
Muchas gracias (dicho en castellano –ndr). Si has escuchado todos nuestros
discos sabrás que no hay ninguno que suene igual al anterior, aunque a la vez
todos tienen cosas en común. Y creo que ‘Surgical Steel’ es un buen resumen de
todo lo que hemos hecho hasta la fecha. Tiene la esencia de lo que hacíamos al
principio de todo, aunque aplicada a toda una serie de ideas frescas. Creo que
contiene elementos de todos nuestros discos.
A decir verdad, no
estoy del todo de acuerdo con eso. El toque ‘Heartwork’ y ‘Swansong’ me resulta
evidente, pero sinceramente creo que ‘Surgical Steel’ no tiene nada de vuestros
dos primeros álbumes a excepción de algún que otro blastbeat, que a fin de
cuentas es algo que, en mayor o menor medida, habéis metido siempre excepto en
‘Swansong’. Aunque esto no es algo necesariamente malo.
JW:
Pero mira, si te fijas en un tema como “The Master Butcher’s Apron” verás que
tiene una estructura muy particular y sencilla, y a mí eso me recuerda mucho a
lo que hicimos en ‘Symphonies of Sickness’ (Earache, 1989 –ndr). Y además se
trata de una canción que no tiene solo de guitarra, lo que también la acerca al
espíritu de los viejos días. Obviamente, la producción del nuevo disco no tiene
nada que ver con la de los álbumes antiguos, especialmente con la del primero,
pero esos discos sonaban como sonaban porque el equipo con el que los grabamos
era mucho más precario y nosotros apenas teníamos experiencia en el estudio.
Así que si lo dices en ese sentido tengo que darte la razón, pero cuando
nosotros decimos que en ‘Surgical Steel’ hay elementos de los primeros álbumes
nos referimos al estilo de los riffs.
BS:
Bueno, hay varias diferencias con respecto a los discos viejos, eso está claro.
Para empezar ahora somos mayores, y en todo el tiempo transcurrido entre el
anterior disco y el nuevo han pasado muchas cosas. Ahora somos mejores músicos,
pero es que si no hubiéramos mejorado como músicos no tendría ningún sentido
editar material nuevo. También tenemos un nuevo batería, lo cual forzosamente
cambia toda la dinámica. Y, por supuesto, las técnicas de grabación de hoy en
día no tienen nada que ver con las de antes.
¿Cómo transcurrieron
las sesiones de grabación, ahora que lo mencionas?
BS:
Bien, aunque tuvimos que encontrar la forma de que las cosas funcionaran con
Colin (Richardson, famoso productor inglés conocido por sus trabajos con Machine
Head, Fear Factory, Behemoth o Bolt Thrower, entre otros –ndr), porque él
últimamente ha estado trabajando con bandas como As I Lay Dying, o Heaven Shall
Burn y eso no tiene nada que ver con nosotros. Hubo que ceder un poco por ambas partes,
porque Colin está muy hecho a ese tipo de producciones modernas y en cambio
Jeff y yo somos muy de la vieja escuela y queríamos grabar a nuestra manera.
De
hecho, inicialmente Colin y el ingeniero se enfadaron un poco porque ellos
querían que usáramos claqueta para grabar y nosotros no estábamos de acuerdo.
Es muy fácil “montar” un disco cuando las cosas se hacen de esa forma: si uno
no es particularmente bueno tocando siempre se puede mover un poquito la pista
de guitarra para que vaya más a tiempo, o cortar aquí y pegar allá, o lo que
sea. Nosotros no queríamos hacerlo así. Tuvimos que tocarlo todo y así es como
se supone que debe de ser. No habría sonado a Carcass si lo hubiéramos hecho de
otro modo.
El caso es que, según
parece, Colin terminó por abandonar el proyecto cuando estabais ya con las
mezclas. La versión oficial dice que lo dejó porque ya no podía más, pero
también se comenta que se fue para trabajar en el nuevo disco de Trivium.
BS:
Es verdad.
JW:
De hecho ambas cosas lo son.
Curioso. Me parece una
mala elección por su parte. No me gustan Trivium.
BS:
A mí tampoco. Para ser honesto no termino de entender la forma en la que la
escena Metal se está desarrollando hoy en día, pero Colin parece encontrarse
muy cómodo trabajando con esa clase de bandas.
Esa
fue una de las muchas cosas que aprendimos durante la grabación del álbum.
Ahora le conocemos mejor. Y aunque seguimos siendo amigos, lo que está claro es
que, definitivamente, la grabación de ‘Surgical Steel’ no significaba tanto
para él como significa para nosotros.
JW:
Creo que para Colin fue una decisión sencilla. Ese tipo de bandas modernas le
tiran más, además de que son más populares y con más potencial comercial que lo
nuestro. Y él también mira por su interés, lógicamente.
Y al final el disco lo
terminasteis con Andy (Sneap, otro legendario productor británico, responsable
de álbumes de Arch Enemy, Exodus, Cradle of Filth, Testament, etc. –ndr)
BS:
Sí. Cuando Colin se fue, le llamamos. Nos hacían falta un par de oídos frescos,
así que dimos por bueno el cambio.
Cambiando de tercio, ¿sois
conscientes del legado de Carcass? Hay infinidad de bandas que os deben mucho:
Impaled, Aborted, Exhumed, etc., por nombrar unas pocas…
BS:
Lo soy en el sentido de que la gente me habla de ello, pero la verdad es que no
sé mucho de todos esos grupos a los que supuestamente hemos influenciado tanto.
A algunos los he escuchado, a otros no, pero en general no conozco demasiado a
ninguno. No deja de ser halagador saber que hay bandas para las que hemos sido
una referencia, pero no creo que para mí tuviera mucho sentido ponerme a
escuchar esa clase de grupos cuando estoy en casa.
¿Conoceis a The County Medical Examiners? Es un grupo tributo a Carcass que
son vuestra viva imagen en la época del ‘Symphonies of Sickness’. Realmente consiguen
clavar el estilo que practicabais por aquel entonces.
BS:
Sí, los conocemos. De hecho hace poco conocimos a uno de ellos en persona. Buen
tío. Respeto mucho lo que hacen porque como mínimo dejan claro desde el principio
lo que pretenden. Son un grupo tributo y lo dicen abiertamente. Son muy
honestos en ese sentido. Y además no me puedo quejar porque lo cierto es que lo
suyo es una reproducción muy fiel de lo que hacíamos nosotros hace casi 25
años.
JW:
Le conocimos durante nuestra última gira por Estados Unidos. Parece ser que
ahora están parados porque el tío piensa que no tiene sentido ser una mera
copia cuando el grupo original está de vuelta. Es una pena. Personalmente me
gustaría que continuaran editando material porque lo hacían muy bien y para
quien eche de menos lo que hicimos en ‘Symphonies…’ es una muy buena
alternativa.
¿Escucháis de vez en
cuando vuestros discos anteriores?
JW:
Yo nunca. Solo cuando vamos a ensayar un tema antiguo y me hace falta recordar
como cantaba en alguna parte en concreto o algo así. Sé que la gente dice que
son muy buenos álbumes, pero cuando estás dentro de la propia banda el enfoque
cambia. Has escrito esas canciones y has invertido mucho tiempo en ellas, así
que es algo muy cercano a ti y cuesta ser objetivo. No es fácil ser fan de tu
propia música.
BS:
La verdad es que llevo bastante tiempo sin escuchar nuestro fondo de catálogo,
principalmente porque lo único que he estado escuchando de Carcass últimamente
son las diferentes mezclas del nuevo material, que es lo que más nos interesa en
estos momentos. Sólo me pongo alguno de los discos viejos muy de tanto en
tanto. Más que nada por recordar el sentimiento asociado a la época en la que
grabamos cada trabajo. Sea como sea, yo soy un gran aficionado a la música y
por norma general prefiero escuchar discos de otros grupos o artistas antes que
los nuestros. Tiendo a ser un poco escéptico cuando se trata de escuchar mis
propios álbumes.
¿Qué opináis a día de
hoy de un disco como ‘Swansong’? A mucha gente le pareció un álbum
decepcionante, aunque reconozco que a mí siempre me ha gustado, a pesar de ser
mi álbum “menos favorito” de la banda.
BS:
Bueno, es el disco de la controversia. Mucha gente no lo entendió, y sin
embargo hay quien dice que es lo mejor que hicimos nunca. Me cuesta valorarlo
de forma objetiva, pero en general creo que está bien. Un problema que tengo
con ese disco es que cada vez que lo escucho recuerdo lo mal que iban las cosas
para nosotros en esa época. No había ya ninguna armonía entre nosotros,
estábamos en un punto muy bajo. Por desgracia no soy capaz de separar la música
de ese sentimiento y quizás por eso le tengo un poco de manía al disco, porque
recuerdo todos los problemas que tuvimos y se me hace algo duro.
BS:
En parte. Y es que mucha gente piensa que lo de Columbia fue nuestro mayor
problema, pero lo cierto es que sólo fue uno de tantos. Las cosas iban mal en
el seno de la banda al margen de los problemas con el sello. De hecho, si terminamos
por separarnos fue, sencillamente, porque ya estábamos acabados como banda.
Tampoco diría eso, pero
es verdad que vuestra gran oportunidad de dar el salto a un nivel superior la
tuvisteis con ‘Heartwork’. Cuando salió ‘Swansong’ ya habíais perdido el tren.
BS:
Estoy de acuerdo contigo. De hecho, normalmente suelo decir que ‘Heartwork’ es
mi disco favorito de cuantos hemos grabado. Creo que en esa época estábamos
realmente en forma. Musicalmente estábamos todos remando en la misma dirección
y también había un buen entendimiento entre nosotros. También creo que la de
‘Heartwork’ fue la mejor producción que hemos tenido, si no contamos la del
nuevo disco, por supuesto.
‘Swansong’
tenía sus momentos buenos y varios riffs interesantes. Sin embargo, creo que
viéndolo como un todo no termina de funcionar. Además, en esa época, en 1995,
la escena Metal veía como triunfaban otra clase de grupos: Fear Factory,
Pantera, Korn… cosas así ¡Nosotros acabábamos de componer un disco que tenía un
montón de elementos del Heavy Metal clásico! Ya no pintábamos nada ahí.
Por cierto, Bill,
hablando de Heavy clásico, el año pasado te vi tocar con Angel Witch en el SWR
Fest. ¿Recuerdas ese show?
BS:
Claro que me acuerdo. Fue un buen concierto.
Recuerdo que estaba
deseando verte solear pero básicamente te ocupaste de las rítmicas. Me parece
que en todo el concierto hubo un solo tuyo nada más.
BS:
(Risas) De hecho creo que fueron dos, pero muy breves. A fin de cuentas se
trata del grupo de Kevin Heybourne, lo ha sido desde finales de los años 70. Yo
sólo era el segundo guitarrista para los directos. Nunca me plantee participar
en sus discos de estudio o tocar un montón de solos en directo porque probablemente
eso echaría un poco por tierra el feeling de la banda.
Así que sólo eres un
miembro de sesión…
BS:
Ahora mismo ni siquiera eso porque he dejado la banda. Editaron un disco nuevo
el año pasado pero nunca tuve intención de participar en él. Teniendo en cuenta
lo apretada que está la agenda de Carcass en estos momentos -con el disco nuevo
a punto de salir, la inminente gira y demás-, hablé con los chicos de Angel
Witch y les dije que lo mejor para todos sería que yo dejara el grupo. Lo
pasaba muy bien con ellos, fue una experiencia interesante, pero tenía que
priorizar y preferí centrarme en Carcass.
A todo esto, en ese festival
me pasó una cosa curiosa: resulta que el día antes de vuestro concierto te vi
entre el público durante el show de Asphyx. De hecho estabas justo a mi lado. Yo
no sabía que eras el guitarrista de directo de Angel Witch y me sorprendió
muchísimo encontrarte ahí, en Portugal, en un concierto de Metal Extremo
(risas)
BS:
Sí, sí, (risas). Es verdad, estuve viendo a Asphyx con unos amigos.
Fue un buen concierto. Pero
la pregunta es… ¿os sigue interesando este estilo de música?
BS:
Sí, pero sólo el material antiguo, los discos viejos. Por lo general la gente
me hace esta pregunta como si la única respuesta posible fuera “sí” o “no”,
cuando en realidad, en mi caso, la respuesta es “si y no” (risas). Sí, porque
me siguen gustando los clásicos. Y no, porque no tengo ningún interés en las
actuales tendencias y nuevas corrientes dentro de la escena. No te podría dar
una lista de nuevas bandas a las que sigo, porque no lo hago. Por otra parte no
puedo negar que me siguen encantando Death, Repulsion, Slayer, Entombed…
JW:
Me pasa lo mismo. Sigo siendo muy fan de las bandas que seguía cuando era más
joven, pero estoy bastante desconectado de la escena actual. Si me preguntas
por bandas actuales… Bueno, me gustan Rotten Sound, por ejemplo, pero no diría
que sean un grupo nuevo cuando llevan 20 años en activo.
No me sorprende la
respuesta de Bill, pero pensaba que tú estarías más metido en la actual escena.
Como mínimo en los últimos años has colaborado con varias bandas extremas como Aborted,
The Black Dahlia Murder o To Separate the Flesh from the Bones…
JW:
Sí, pero porque son todos amigos míos, de modo que esas colaboraciones
surgieron de forma natural. Pero vamos, en general me sigue gustando mucho el
Metal, pero tiendo a escuchar bandas viejas principalmente.
En cualquier caso,
sigues tocando con Brujería. Llevas ya varios años en el grupo. ¿Cómo acabaste por
unirte a Juán Brujo y los suyos?
JW:
Hongo (Shane Embury de Napalm Death –ndr) me lo pidió cuando Asesino (Dino
Cazares, ex-Fear Factory –ndr) dejó el grupo. Él pasó a tocar la guitarra en
directo, Güero Sin Fe (Bill Gould de Faith No More –ndr) también dejó la banda,
así que necesitaban un bajista. Soy amigo de Hongo desde que teníamos 17 años y
me pareció buena idea aceptar el puesto.
¿Sacaréis un nuevo
disco algún día? El último fue editado en el año 2000, creo.
JW: Sí, bueno… antes hablábamos del ‘Chinese Democracy’, pues bien, lo de Brujería es el auténtico ‘Chinese Democracy’ (risas). ¡De hecho deberíamos llamarlo ‘Mexican Democracy’! (Jeff se parte). La verdad es que la música ya está grabada desde 2011. Juán Brujo ha estado estas últimas semanas trabajando en las letras, así que ya no debería quedarle mucho. De todos modos no puedo decirte cuando saldrá porque eso no lo sabe nadie. No es cosa de la banda, es más bien cosa de Juán Brujo.