10 dic 2022

Carcass - Jeff Walker & Bill Steer (junio 2013)


(Entrevista originalmente publicada en el nº 3 de la revista This Is Metal)



Probablemente, el de Carcass sea uno de los regresos discográficos más esperados de los últimos años. Los problemas con los sellos y la falta de entendimiento entre sus miembros propiciaron que la banda se separase en 1996 dejando como legado cinco fantásticos y muy influyentes álbumes. Nada más se supo de los ingleses hasta que su sorprendente regreso a los escenarios en 2007 empezó a alimentar los rumores acerca de la posibilidad de que grabaran un nuevo trabajo de estudio. Pues bien, ese trabajo ya es una realidad. Su nombre es ‘Surgical Steel’ y verá la luz este mes a través de Nuclear Blast. Bill Steer (guitarras) y Jeff Walker (bajo/voz), indiscutibles líderes de la formación, hablaron con nosotros sobre este nuevo disco y sobre muchas otras cosas en lo que fue una larga y muy agradable charla.





Bueno, la primera pregunta es casi obligada: ¿cómo afrontáis vuestro regreso discográfico después de tantos años de ausencia? ¿Qué sensaciones tenéis ahora?

Bill Steer: La sensación es muy diferente, porque de hecho la situación es también muy diferente ahora. ‘Swansong’ (Earache, 1996 –ndr) se editó en un momento muy difícil para la banda. En esa época las cosas no nos iban bien en ningún aspecto. No nos poníamos de acuerdo respecto a la dirección musical que debíamos seguir y ni siquiera nos llevábamos demasiado bien entre nosotros. Hoy en día es distinto, nuestra relación es muy buena y musicalmente todos estamos muy satisfechos con el nuevo material. Está bien tener la oportunidad de corregir algunos de los errores que cometimos en el pasado.

Jeff Walker: Personalmente me siento aliviado, contento, un poco entusiasmado… Tengo muchas ganas de que la gente escuche el disco al completo y nos de su opinión. Eso es quizás lo más interesante de todo esto. De momento todos los comentarios que hemos recibido sobre el nuevo álbum son bastante positivos, lo cual es fantástico, pero si tú tienes una opinión negativa no te la calles (risas).

 

Durante un montón de años asegurasteis que no teníais ningún interés en volver a hacer nada con Carcass, y sin embargo aquí estáis de nuevo.

JW: Sí, nadie lo hubiera dicho. La verdad es que llegamos hasta este punto siguiendo un proceso muy natural. No ha sido nada forzado, simplemente se dieron las circunstancias adecuadas. Cuando grabamos el disco ni siquiera teníamos un sello detrás respaldándonos, así que no te pienses que alguien nos ofreció una enorme suma de dinero para que nos pusiéramos manos a la obra. Lo hicimos porque queríamos, ni más ni menos.



Jeff, en cierta entrevista dijiste -y cito textualmente- que “en el mundo de la música extrema, una vez que llegas a los 40 años ya no vas a hacer nada interesante”. Si no me equivoco ahora tienes 44, ¿no?

JW: (muchas risas). Correcto.

 

¿Algo que comentar al respecto?

JW: Bueno, no sé qué edad tendría cuando dije eso, pero ya sabes, cuando eres más joven tiendes a pensar que siempre lo serás y consecuentemente a veces es fácil burlarse de las generaciones anteriores. Al final es todo relativo. Recuerdo que cuando tenía 12 años conocí a un tío que tenía 18 y me parecía un abuelo. El tiempo te va dando perspectiva sobre las cosas. Pero tampoco creo que hiciera ese comentario demasiado en serio.

 

¿Cuál sería vuestra reacción si alguien, allá por 1996, se os hubiera acercado y os hubiera dicho que 17 años más tarde ibais a editar un nuevo disco de Carcass?

JW: Joder, no nos lo habríamos creído. Habríamos pensado que seríamos demasiado mayores como para seguir haciendo esto. Y quizás lo seamos, pero no nos sentimos así.

 

Con el paso de los años, Carcass ha alcanzado un status casi legendario. Tiene que ser curioso volver con un nuevo álbum después de tantísimo tiempo y encontrarse con que el grupo es mucho más grande ahora que en el momento en que os separasteis…

BS: Lo es. Jamás pensé que esta situación se fuera a dar. Para mí, cuando decidimos dejarlo nos separamos y se acabó. Nunca se me pasó por la cabeza que pudiéramos volver. Hoy en día es totalmente habitual que las bandas se separen y se vuelvan a juntar al cabo de un tiempo, pero te aseguro que para nosotros aquello era definitivo. De hecho, después de la separación del grupo me alejé bastante de todo el mundillo del Metal, y ahora que hemos vuelto y vemos la expectación que hay a nuestro alrededor y cómo ha crecido el nombre de Carcass…  la verdad es que es curioso, sí.

 

De hecho, la expectación en torno al nuevo álbum es máxima.

JW: Eso parece. La verdad es que es genial. Sabía que teníamos algunos seguidores, pero definitivamente estoy sorprendido.

 

Jeff, si no me equivoco, llegaste a describir el nuevo álbum como el ‘Chinese Democracy’ del Death Metal. Creo que, al menos en términos de la expectación que se ha generado, es una descripción bastante acertada.

JW: (risas) Sí, no nos ha llevado tanto como a Guns n’ Roses tener preparado el disco, pero el tiempo transcurrido entre nuestro anterior álbum y el nuevo es incluso mayor que en su caso. De todos modos espero que ‘Surgical Steel’ no decepcione tanto a la gente como lo hizo ‘Chinese Democracy’ (risas).

 

He de decir que cuando supe que iba a haber un nuevo álbum de Carcass me quedé muy sorprendido, y es que siempre he tenido la sensación de que tú, Bill, no querías saber nada más del grupo...

BS: Y es totalmente cierto. Había tenido suficiente.

JW: De hecho, hasta 2007 no cambió de opinión. Quizás sea sorprendente ese cambio de parecer, pero estas cosas pasan. Dices algo cuando eres más joven, y unos años después lo enfocas de otra manera. Yo mismo también acabé harto de Carcass. Cuando nos separamos yo tenía 27 años y te aseguro que de aquella pensaba igual que Bill. Pero el tiempo pasa, las circunstancias cambian y consecuentemente uno también puede cambiar de opinión.

 



Es más, en algún sitio leí que llegaste al punto de afirmar que todo lo que hiciste con Carcass mientras estuvisteis en activo no fue más que perder el tiempo.

BS: No, nunca dije nada así. Si eso se publicó en alguna revista me gustaría que alguien me la enseñara porque jamás afirme nada semejante en ninguna entrevista. Pero si quieres que sea totalmente sincero te diré que esa frase no se aleja demasiado de algún comentario que le haya podido hacer en privado a algunas personas de mi entorno durante los momentos más bajos de la banda.

Tienes que entender que puse toda mi vida en Carcass durante varios años, de manera que la separación se me hizo muy dura. Fue difícil para todos, pero yo particularmente tenía una sensación de fracaso total. Y aunque no creo que usara nunca la expresión “perder el tiempo” para referirme a mis años en Carcass, sin duda sí que fue muy frustrante y doloroso asumir que algo en lo que había puesto tanto esfuerzo había terminado de esa manera.

 

¿Vosotros dos mantuvisteis el contacto durante todos estos años?

BS: Como te decía, la última etapa de Carcass no fue muy buena para ninguno de nosotros y mi relación con Jeff se resintió un poco después de eso, pero pasado un tiempo volvimos a ser buenos amigos. Supongo que influyó el hecho de que toda la presión y el mal ambiente que se respiraba en los últimos días de la banda ya habían desaparecido.

 

Afortunadamente vuestra situación actual es mucho mejor que la que teníais en 1996. De hecho, el nuevo álbum seguramente será un éxito. ¿Qué expectativas tenéis de cara a este nuevo trabajo?

BS: Cero. Pienso que tener muchas expectativas respecto al nuevo disco sería engañarnos a nosotros mismos porque en el fondo no deja de tratarse de un nuevo álbum de un grupo viejo y seguro que alguna gente pretenderá machacarnos con ello. Hemos hecho el disco que queríamos hacer, y nos hemos sentido bien haciéndolo, para mí eso es todo. Por suerte, la respuesta que hemos obtenido hasta ahora ha sido bastante buena pero, por supuesto, estamos preparados para recibir comentarios negativos.

JW: No espero nada. No creo que vendamos miles de discos ni que entremos en los charts. Pero es divertido porque, por ejemplo The Black Dahlia Murder vendieron, sólo en Estados Unidos, 13.000 copias de su nuevo disco en la primera semana. Y sobre el papel nosotros también deberíamos alcanzar esa cifra, pero realmente no creo que ocurra. Ha pasado una eternidad desde que editamos ‘Swansong’ y desde luego no vamos a girar tan intensamente como esa banda, así que no confío mucho en ello.

Pienso que el nuestro es un regreso extraño. Ahora somos bastante mayores, 17 años son muchos años, de manera que es mejor no esperar nada. Aunque ahí tienes a Black Sabbath: son más viejos que nosotros, también llevaban sin editar material nuevo desde 1995, creo, y sin embargo su nuevo disco está vendiendo muchísimo. No pretendo compararnos con Black Sabbath, pero supongo que entiendes lo que quiero decir.

 

Por supuesto. Sea como sea, ¿podría decirse que el vuestro es un regreso en toda regla? En otras palabras, ¿tenéis pensado sacar más discos en los próximos años o vais a poner punto y final a vuestra carrera de forma definitiva con ‘Surgical Steel’?

BS: A Jeff, a Dan (Daniel Wilding, nuevo batería de la banda –ndr) y a mí nos gustaría grabar más álbumes pero habrá que esperar y ver qué pasa. Creo que aún es pronto para saberlo. Quizá el año que viene nuestro futuro esté más claro. Con todo, tengo que decir que mientras escribíamos y grabábamos el nuevo álbum sentimos otra vez ese fuego, por así decirlo, que teníamos en los viejos tiempos, así que creo que desde el punto de vista de la creatividad podríamos hacerlo. Además en el estudio aprendimos un montón de cosas y estaría bien aprovechar todo lo que sabemos ahora y aplicarlo a la hora de componer y grabar nuevo material.

De modo que, resumiendo, si dentro de un año o año y medio todavía seguimos en activo, es realista pensar en la posibilidad de que editemos otro disco.

JW: Nuestro contrato con Nuclear Blast contempla la posibilidad de que editemos otro álbum con ellos pero tampoco nos obliga a hacerlo. Si lo queremos hacer, lo haremos. Si nos sentimos motivados hasta ese punto y creemos que seguimos teniendo algo que aportar, entonces lo haremos.

 


Genial. Sólo espero que, en ese caso, no tengamos que esperar otros 17 años hasta que decidáis poneros a ello.

BS: No, no, no (risas). No creo que sea posible que nos tomemos otro descanso tan largo.

JW: Probablemente esté muerto entonces (risas).

 

Por cierto, ¿de quién fue la idea de grabar un nuevo disco?

BS: Bueno, supongo que eso fue cosa mía. Creo que todo el mundo sabe que fui el último en sumarse a la reunión del grupo, es algo a lo que me realmente me opuse durante mucho tiempo. Michael (Amott, guitarrista de la banda durante los periodos 1990-1993 y 2007-2011 –ndr) y Jeff me lo propusieron, pero yo no entendía muy bien el motivo. Llevaba mucho tiempo alejado de la escena Metal, así que no tenía ni idea de cuánto interés habría hoy en día por Carcass. Tuvieron que insistirme mucho.

Pero una vez convencido, y al darme cuenta de que estaba disfrutando con los conciertos, empecé a ver lo de grabar un nuevo disco como el siguiente paso lógico después de la reunión. Lo que pasa es que con la formación que teníamos en ese momento no era posible llevarlo a cabo porque Michael y Daniel (Erlandsson, batería entre 2007 y 2011 –ndr) estaban muy ocupados con Arch Enemy. Ese grupo es su prioridad total y no querían que lo de Carcass interfiriera, lo cual es respetable. Una vez que dejaron Carcass fue cuando pude hablar con Jeff de una forma más seria sobre la posibilidad de grabar un nuevo trabajo.

JW: En realidad fue decisión de Bill en el sentido de que todo dependía de él. Yo estaba dispuesto a hacerlo desde, más o menos, 2008. Y él lo sabía pero no quería hacerlo. Así que la pelota estaba en su tejado. Pero cuando cambió su forma de ver las cosas nos pusimos a ello de inmediato.

BS: Tocando la guitarra en casa me di cuenta de que me estaban saliendo varios riffs muy Carcass. Fue entonces cuando llamé a Jeff. Le dije, “sin presión de ningún tipo, pero quizás ahora sea el momento de intentar escribir algo de material nuevo y ver qué pasa”. Si no sonaba a Carcass lo dejaríamos correr, pero cuando Dan se unió a nosotros vimos que todo funcionaba de maravilla, que la química volvía a estar ahí y que, realmente, volvíamos a ser Carcass.

 

Resulta un tanto sorprendente que Mike y Daniel tuvieran tan claro que su prioridad era Arch Enemy, especialmente ahora que el futuro parece tan prometedor para vosotros…

BS: Sí. Es todo cuestión de perspectiva, y creo que es genial que nos augures un futuro tan bueno, pero me temo que ellos no lo veían de esa forma. Supongo que ellos pensaban que lo de Carcass consistía en volver, dar unos cuantos conciertos y desaparecer de nuevo.

Además, como te digo, ellos están muy centrados en su banda, lo cual me parece bien. De hecho, creo que ha sido positivo que los acontecimientos se hayan desarrollado de esta manera, porque para hacer esto necesitábamos que todo el mundo diera el 100%. El proceso de composición de ‘Surgical Steel’ fue muy exigente e intenso. Yo me solía encerrar con la guitarra, intentando sacar riffs y probando multitud de ritmos durante horas. Luego llegaba Jeff con sus arreglos para llevarlo todo a otro nivel. Fue un proceso muy largo pero muy divertido, porque cada día sentíamos que estábamos un poco más cerca de nuestro objetivo. Tal y como surgieron las cosas, no habría funcionado si hubiera gente en la banda que estuviera a medio gas.

 

¿Creéis que Mike y Daniel se equivocaron al decidir centrarse en Arch Enemy?

JW: Deberías preguntárselo a ellos. En cualquier caso, cuando dijeron que querían dejarlo aún no se había hablado seriamente de la posibilidad de grabar nuevo material. Eso llegó tres o cuatro meses después. Sea como sea, Mike siempre tuvo claro que no tenía ningún interés en hacer un álbum nuevo.

 

En tu caso, Bill, fue al revés: disolviste Firebird para centrarte en Carcass.

BS: Bueno, entre Carcass y Firebird no podría haber nunca una competición por razones obvias. Son grupos demasiado diferentes el uno del otro. Lo de Firebird era muy divertido, me encanta tocar esa clase de material, pero era muy difícil que el grupo avanzara porque todos los miembros vivían en sitios diferentes lo cual hacía que ensayar resultara imposible. Tampoco nos prodigamos nunca en directo tanto como nos hubiera gustado y para colmo de males teníamos problemas con el sello. Así que si a la situación de Firebird le unes lo que te decía antes sobre que Carcass requiere el 100% de cada persona implicada, entonces verás que fue bastante fácil tomar la decisión de separar la banda.

 

Vuestro nuevo guitarrista es Ben Ash, ¿qué me podéis decir de él?

BS: La verdad es que Ben no ha tocado en grupos especialmente conocidos. Todo el mundo nos sugería nombres, nos decían que teníamos que probar a tal o cual tipo de tal o cual banda conocida, pero lo pensamos bien y nos dimos cuenta de que eso no era lo que queríamos. Al fin y al cabo nosotros veníamos de una situación en la que dos personas nos habían dejado por lealtad a otra banda, así que buscábamos a alguien que no tuviera que verse en la tesitura de tener que elegir. Queríamos a alguien con ganas y que no tuviera un ego especialmente grande.

 


En cualquier caso, Ben no participó en las sesiones de grabación de ‘Surgical Steel’, ¿no?

JW: Así es. El disco en su totalidad lo grabamos como trío. No fue hasta que empezamos a planificar los conciertos cuando nos vimos en la necesidad de buscar un segundo guitarrista para completar la formación.

 

Entiendo que Ben es, por tanto, un músico de sesión para los directos…

BS: Supongo que ahora mismo puedes verlo de esa manera. Aún es pronto para saberlo. En el caso de Dan sí que parece más claro que ya es un miembro oficial de la banda porque hemos trabajado muy estrechamente con él en la elaboración de ‘Surgical Steel’, pero lo de Ben es aún muy reciente y por lo tanto aún no nos atrevemos a considerarlo como un miembro a tiempo completo. Sea como sea, lo que sí es cierto es que estamos muy contentos con él.

 

A todo esto, ¿nunca pensasteis en ofrecerle a Carlo (Regadas, guitarrista que entró en la banda para sustituir a Michael Amott antes de la edición de ‘Swansong’ -ndr) nuevamente el puesto de Mike?

JW: No, la verdad es que no. De hecho tenemos poco trato con él, nos vemos muy de vez en cuando. Ahora vive en el Caribe con su novia. Se distanció totalmente del Metal y de esta forma de vida. Perdió por completo el interés en todo esto.

 


Volviendo al disco nuevo, ¿cuándo empezasteis a componer el material?

BS: Mmm, deja que lo piense... (hace una pausa –ndr). Es difícil precisarlo con exactitud porque varios riffs llevaban conmigo mucho tiempo. Hay riffs muy antiguos… la intro, por ejemplo, fue escrita en 1985…

 

Eso explica su título (precisamente la intro se llama “1985” –ndr)…

BS: Sí. Pero la mayoría de los temas son más recientes, obviamente. Supongo que fue hacia 2011 cuando empecé a darle forma a la mayoría del material. Trabajamos muy duro hasta conseguir terminar 15 canciones. Fue entonces cuando decidimos entrar al estudio para grabar.

JW: El tema “Thrasher’s Abbatoir” fue compuesto casi en su totalidad por Bill, y algunos de sus riffs son incluso anteriores a ‘Swansong’.

 

¿Cómo funcionó el proceso compositivo?

JW: Muy bien, muy fluido. La mayoría del material lo escribió Bill. Yo escribí una canción, “The Granulating Dark Satanic Mills”, pero Carcass no es ninguna dictadura, se trata de ir probando riffs e ideas en el local de ensayo y de ir viendo qué es lo que funciona y lo que no. No somos una de esas bandas en las que el guitarrista compone todo, programando incluso las baterías con su portátil, y luego les dice a los demás lo que tienen que tocar. Hemos compuesto el disco de una forma típicamente Carcass, como siempre hemos hecho.

 

Algunos temas tienen títulos un tanto extraños. ¿Qué podéis decirme sobre las letras? ¿Hay algún concepto que una las canciones a nivel lírico?

JW: El único concepto es tratar de ser Carcass. Y esto implica una serie de restricciones que nos hemos autoimpuesto. Por lo tanto las letras tenían que ser oscuras y mórbidas pero a la vez también debían ser interesantes y tener cierta profundidad. En cualquier caso, esta vez he procurado incorporar un ligero toque de humor al estilo del que tenían nuestros primeros discos, pero seguro que a mucha gente ese detalle se le pasará por alto. En contrapartida también hay algunas reflexiones filosóficas interesantes por ahí metidas. Cada persona sacará seguramente sus propias conclusiones.

 

¿Lo del toque de humor lo dices por temas como “The Granulating Dark Satanic Mills”, precisamente? La alusión al satanismo, viniendo de vosotros, me suena un poco a broma.

JW: No, no. Ese tema en concreto está inspirado en un poema llamado “Jerusalén”, que fue escrito por William Blake, un poeta inglés que tal vez conozcas.

 

Bueno, lo único que sé sobre él es que tanto Bruce Dickinson como Ulver grabaron discos inspirados en sus obras.

JW: Es verdad.


 

Vamos con otra cosa. Obviamente Ken (Owen, batería y miembro fundador de la banda, quien sufrió una hemorragia cerebral pocos años después de la separación de ésta –ndr) ya no forma parte de Carcass. Supongo que fue duro para vosotros tener que grabar el disco sin él, ¿me equivoco? A fin de cuentas es el primer álbum en el que no participa.

JW: No quiero que este comentario suene mal, pero para ser sincero, no lo fue en absoluto. Dan es un excelente sustituto, y aunque echamos de menos tocar con Ken ya ha pasado bastante tiempo como para hacernos a la idea de que las cosas son así ahora.

BS: No se nos hizo duro grabar el disco sin él. Lo duro fue asumir que no iba a poder tocar con nosotros nunca más, y eso fue algo que tuvimos que asimilar mucho tiempo atrás. Psicológicamente fue un mazazo en su momento. Sabíamos que le añoraríamos como batería, pero al menos conseguimos traerlo al estudio para que grabara unas cuantas voces, lo cual fue fantástico.

JW: Supongo que podemos decir que sigue con nosotros en espíritu.

BS: Y también fue genial saber que contábamos con su aprobación cuando le dijimos que nos gustaría grabar un nuevo disco. Nos dijo que si era eso lo que queríamos, entonces debíamos hacerlo, y que contábamos con todo su apoyo. Eso significó mucho para nosotros. Aun así, nos preocupaba un poco saber si el nuevo material le iba a gustar o no, pero nos dijo que le encanta. Y también le encanta la forma de tocar de Dan, de modo que supone un gran alivio para nosotros.

 

De hecho me gusta la forma de tocar de Dan porque me recuerda mucho a la de Ken. Tal y como yo lo veo, si Ken hubiera podido grabar las baterías de ‘Surgical Steel’ pienso que, en esencia, habría tocado los mismos ritmos que ha grabado Dan.

JW: Sí, estoy de acuerdo. Y creo que es estupendo que pienses así, porque se nota que Dan ha intentado respetar la forma de tocar de Ken en los discos antiguos, pero a la vez le ha dado su toque personal a la grabación. Y lo mejor es que no le costó nada hacerlo de esta forma, para él fue muy natural hacerlo así. Seguramente otros baterías habrían intentado clavar el estilo de Ken a costa de sacrificar su propia personalidad tocando, pero Dan ha conseguido un perfecto balance entre las dos cosas. Pienso que es muy importante que haya un equilibrio entre la historia del grupo, su legado, etc. y lo que aporta cada miembro a título individual. Y Dan enseguida encontró ese equilibrio.

 

Por cierto, ¿qué tal se encuentra Ken hoy en día?

BS: Se encuentra muy bien, la verdad. Es increíble que esté recuperado hasta este punto, teniendo en cuenta por todo lo que tuvo que pasar. Físicamente ha trabajado mucho para llegar a donde está ahora. Trabaja duro todos los días para mejorar.

En realidad, si lo piensas, es alucinante que haya mejorado tanto. Mucha gente nos pregunta si es posible que vuelva a ser el que era, y lo cierto es que de momento no lo es. Ken no tenía ni siquiera 30 años cuando le sucedió esto, y ahora que tiene 43 es altamente improbable que a nivel físico pueda volver a hacer algunas de las cosas que hacía antes.

 

Ocurrió en 1999, si no me equivoco.

BS: Exacto. Hace ya 14 años. Ha pasado mucho tiempo. Ten en cuenta que, además, a raíz de lo sucedido, Ken estuvo en coma varios meses y eso, lógicamente, influyó mucho en la forma en la que él ahora habla, camina, se mueve, etc. Con todo, lo peor fue la operación por la que tuvo que pasar después del coma, que afectó a su motricidad tanto o más que la hemorragia cerebral que dio lugar a todo lo demás. De modo que en realidad se trató no de uno, sino de dos traumas severos.

 


Pero lo importante es que, dentro de sus posibilidades actuales, él ahora está bien. Quizás no pueda tocar blastbeats como lo hacía en el pasado, pero está sano, que es de lo que se trata.

BS: Exacto. Ese es el enfoque que le damos nosotros. Alguna gente dice que lo de Ken fue una tragedia, y de hecho no se equivocan, pero nosotros preferimos verlo por el lado contrario. Lo vemos más como un milagro, teniendo en cuenta que pudo haber muerto y que sin embargo no ha sido así.

 

Y creo que es genial que de algún modo Ken siga formando parte de Carcass, lo digo, por ejemplo, por esas voces que antes me decíais que ha grabado en algún tema del nuevo disco. Incluso salía en vuestras fotos promocionales hasta hace bien poco.

BS: Sí, él ha estado con nosotros desde el principio y es un gran amigo nuestro. Es importante para nosotros seguir teniéndolo ahí. Y, por ejemplo, a principios de este año dimos unos shows en Londres durante tres días y Ken estuvo con nosotros. Eran los primeros conciertos con la nueva formación y estábamos todos un poco nerviosos, pero no sé… es difícil de explicar… el caso es que saber que Ken estaba justo al lado, en el backstage, viéndonos tocar… De algún modo eso ayudo a que todos estuviéramos más tranquilos y concentrados en hacer un buen concierto.

JW: Es su banda tanto como lo es de Bill, en el sentido de que ellos dos fueron los miembros fundadores, por eso nos gusta que siga habiendo esa conexión.

 

Tuve ocasión de presenciar vuestro show en el Vagos Open Air 2010, y recuerdo que Ken incluso salió a hacer un pequeño solo de batería. A la gente le encantó verle en el escenario.

BS: Sí, es algo que hemos hecho en varias ocasiones. Es muy valiente por su parte, porque lógicamente ya no puede tocar al mismo nivel que antes, pero al menos puede demostrarle a la gente que es capaz de seguir tocando aunque sea a un nivel muy básico. A lo mejor no lo parece, pero para él hacer eso supone un gran esfuerzo. Date cuenta de que estamos hablando de una persona que cuando salió del hospital lo hizo en silla de ruedas. Tiene mucho mérito por su parte.

 

Pasando a otras cosas… Antes decíais que querías saber la opinión de la gente sobre el nuevo disco así que os voy a dar la mía. Estilísticamente, creo que ‘Surgical Steel’ es el álbum que teníais que haber editado después de ‘Heartwork’ (Earache, 1993 –ndr), y aunque preferiría que el disco fuera más en la línea de ‘Necroticism’ (Earache, 1991 –ndr) creo que es un muy buen trabajo.

JW: Muchas gracias (dicho en castellano –ndr). Si has escuchado todos nuestros discos sabrás que no hay ninguno que suene igual al anterior, aunque a la vez todos tienen cosas en común. Y creo que ‘Surgical Steel’ es un buen resumen de todo lo que hemos hecho hasta la fecha. Tiene la esencia de lo que hacíamos al principio de todo, aunque aplicada a toda una serie de ideas frescas. Creo que contiene elementos de todos nuestros discos.

 

A decir verdad, no estoy del todo de acuerdo con eso. El toque ‘Heartwork’ y ‘Swansong’ me resulta evidente, pero sinceramente creo que ‘Surgical Steel’ no tiene nada de vuestros dos primeros álbumes a excepción de algún que otro blastbeat, que a fin de cuentas es algo que, en mayor o menor medida, habéis metido siempre excepto en ‘Swansong’. Aunque esto no es algo necesariamente malo.

JW: Pero mira, si te fijas en un tema como “The Master Butcher’s Apron” verás que tiene una estructura muy particular y sencilla, y a mí eso me recuerda mucho a lo que hicimos en ‘Symphonies of Sickness’ (Earache, 1989 –ndr). Y además se trata de una canción que no tiene solo de guitarra, lo que también la acerca al espíritu de los viejos días. Obviamente, la producción del nuevo disco no tiene nada que ver con la de los álbumes antiguos, especialmente con la del primero, pero esos discos sonaban como sonaban porque el equipo con el que los grabamos era mucho más precario y nosotros apenas teníamos experiencia en el estudio. Así que si lo dices en ese sentido tengo que darte la razón, pero cuando nosotros decimos que en ‘Surgical Steel’ hay elementos de los primeros álbumes nos referimos al estilo de los riffs.

BS: Bueno, hay varias diferencias con respecto a los discos viejos, eso está claro. Para empezar ahora somos mayores, y en todo el tiempo transcurrido entre el anterior disco y el nuevo han pasado muchas cosas. Ahora somos mejores músicos, pero es que si no hubiéramos mejorado como músicos no tendría ningún sentido editar material nuevo. También tenemos un nuevo batería, lo cual forzosamente cambia toda la dinámica. Y, por supuesto, las técnicas de grabación de hoy en día no tienen nada que ver con las de antes.

 

¿Cómo transcurrieron las sesiones de grabación, ahora que lo mencionas?

BS: Bien, aunque tuvimos que encontrar la forma de que las cosas funcionaran con Colin (Richardson, famoso productor inglés conocido por sus trabajos con Machine Head, Fear Factory, Behemoth o Bolt Thrower, entre otros –ndr), porque él últimamente ha estado trabajando con bandas como As I Lay Dying, o Heaven Shall Burn y eso no tiene nada que ver con nosotros.  Hubo que ceder un poco por ambas partes, porque Colin está muy hecho a ese tipo de producciones modernas y en cambio Jeff y yo somos muy de la vieja escuela y queríamos grabar a nuestra manera.

De hecho, inicialmente Colin y el ingeniero se enfadaron un poco porque ellos querían que usáramos claqueta para grabar y nosotros no estábamos de acuerdo. Es muy fácil “montar” un disco cuando las cosas se hacen de esa forma: si uno no es particularmente bueno tocando siempre se puede mover un poquito la pista de guitarra para que vaya más a tiempo, o cortar aquí y pegar allá, o lo que sea. Nosotros no queríamos hacerlo así. Tuvimos que tocarlo todo y así es como se supone que debe de ser. No habría sonado a Carcass si lo hubiéramos hecho de otro modo.

 

El caso es que, según parece, Colin terminó por abandonar el proyecto cuando estabais ya con las mezclas. La versión oficial dice que lo dejó porque ya no podía más, pero también se comenta que se fue para trabajar en el nuevo disco de Trivium.

BS: Es verdad.

JW: De hecho ambas cosas lo son.

 

Curioso. Me parece una mala elección por su parte. No me gustan Trivium.

BS: A mí tampoco. Para ser honesto no termino de entender la forma en la que la escena Metal se está desarrollando hoy en día, pero Colin parece encontrarse muy cómodo trabajando con esa clase de bandas.

Esa fue una de las muchas cosas que aprendimos durante la grabación del álbum. Ahora le conocemos mejor. Y aunque seguimos siendo amigos, lo que está claro es que, definitivamente, la grabación de ‘Surgical Steel’ no significaba tanto para él como significa para nosotros.

JW: Creo que para Colin fue una decisión sencilla. Ese tipo de bandas modernas le tiran más, además de que son más populares y con más potencial comercial que lo nuestro. Y él también mira por su interés, lógicamente.

 


Y al final el disco lo terminasteis con Andy (Sneap, otro legendario productor británico, responsable de álbumes de Arch Enemy, Exodus, Cradle of Filth, Testament, etc. –ndr)

BS: Sí. Cuando Colin se fue, le llamamos. Nos hacían falta un par de oídos frescos, así que dimos por bueno el cambio.

 

Cambiando de tercio, ¿sois conscientes del legado de Carcass? Hay infinidad de bandas que os deben mucho: Impaled, Aborted, Exhumed, etc., por nombrar unas pocas…

BS: Lo soy en el sentido de que la gente me habla de ello, pero la verdad es que no sé mucho de todos esos grupos a los que supuestamente hemos influenciado tanto. A algunos los he escuchado, a otros no, pero en general no conozco demasiado a ninguno. No deja de ser halagador saber que hay bandas para las que hemos sido una referencia, pero no creo que para mí tuviera mucho sentido ponerme a escuchar esa clase de grupos cuando estoy en casa.

 

¿Conoceis a The County Medical Examiners? Es un grupo tributo a Carcass que son vuestra viva imagen en la época del ‘Symphonies of Sickness’. Realmente consiguen clavar el estilo que practicabais por aquel entonces.

BS: Sí, los conocemos. De hecho hace poco conocimos a uno de ellos en persona. Buen tío. Respeto mucho lo que hacen porque como mínimo dejan claro desde el principio lo que pretenden. Son un grupo tributo y lo dicen abiertamente. Son muy honestos en ese sentido. Y además no me puedo quejar porque lo cierto es que lo suyo es una reproducción muy fiel de lo que hacíamos nosotros hace casi 25 años.

JW: Le conocimos durante nuestra última gira por Estados Unidos. Parece ser que ahora están parados porque el tío piensa que no tiene sentido ser una mera copia cuando el grupo original está de vuelta. Es una pena. Personalmente me gustaría que continuaran editando material porque lo hacían muy bien y para quien eche de menos lo que hicimos en ‘Symphonies…’ es una muy buena alternativa.

 

¿Escucháis de vez en cuando vuestros discos anteriores?

JW: Yo nunca. Solo cuando vamos a ensayar un tema antiguo y me hace falta recordar como cantaba en alguna parte en concreto o algo así. Sé que la gente dice que son muy buenos álbumes, pero cuando estás dentro de la propia banda el enfoque cambia. Has escrito esas canciones y has invertido mucho tiempo en ellas, así que es algo muy cercano a ti y cuesta ser objetivo. No es fácil ser fan de tu propia música.

BS: La verdad es que llevo bastante tiempo sin escuchar nuestro fondo de catálogo, principalmente porque lo único que he estado escuchando de Carcass últimamente son las diferentes mezclas del nuevo material, que es lo que más nos interesa en estos momentos. Sólo me pongo alguno de los discos viejos muy de tanto en tanto. Más que nada por recordar el sentimiento asociado a la época en la que grabamos cada trabajo. Sea como sea, yo soy un gran aficionado a la música y por norma general prefiero escuchar discos de otros grupos o artistas antes que los nuestros. Tiendo a ser un poco escéptico cuando se trata de escuchar mis propios álbumes.

 

¿Qué opináis a día de hoy de un disco como ‘Swansong’? A mucha gente le pareció un álbum decepcionante, aunque reconozco que a mí siempre me ha gustado, a pesar de ser mi álbum “menos favorito” de la banda.

BS: Bueno, es el disco de la controversia. Mucha gente no lo entendió, y sin embargo hay quien dice que es lo mejor que hicimos nunca. Me cuesta valorarlo de forma objetiva, pero en general creo que está bien. Un problema que tengo con ese disco es que cada vez que lo escucho recuerdo lo mal que iban las cosas para nosotros en esa época. No había ya ninguna armonía entre nosotros, estábamos en un punto muy bajo. Por desgracia no soy capaz de separar la música de ese sentimiento y quizás por eso le tengo un poco de manía al disco, porque recuerdo todos los problemas que tuvimos y se me hace algo duro.



Te refieres, supongo, a toda la historia con Columbia (la multinacional que les fichó tras la edición de ‘Heartwork’ para darles la patada poco después –ndr) y demás, ¿no?

BS: En parte. Y es que mucha gente piensa que lo de Columbia fue nuestro mayor problema, pero lo cierto es que sólo fue uno de tantos. Las cosas iban mal en el seno de la banda al margen de los problemas con el sello. De hecho, si terminamos por separarnos fue, sencillamente, porque ya estábamos acabados como banda.

 

Tampoco diría eso, pero es verdad que vuestra gran oportunidad de dar el salto a un nivel superior la tuvisteis con ‘Heartwork’. Cuando salió ‘Swansong’ ya habíais perdido el tren.

BS: Estoy de acuerdo contigo. De hecho, normalmente suelo decir que ‘Heartwork’ es mi disco favorito de cuantos hemos grabado. Creo que en esa época estábamos realmente en forma. Musicalmente estábamos todos remando en la misma dirección y también había un buen entendimiento entre nosotros. También creo que la de ‘Heartwork’ fue la mejor producción que hemos tenido, si no contamos la del nuevo disco, por supuesto.

‘Swansong’ tenía sus momentos buenos y varios riffs interesantes. Sin embargo, creo que viéndolo como un todo no termina de funcionar. Además, en esa época, en 1995, la escena Metal veía como triunfaban otra clase de grupos: Fear Factory, Pantera, Korn… cosas así ¡Nosotros acabábamos de componer un disco que tenía un montón de elementos del Heavy Metal clásico! Ya no pintábamos nada ahí.

 

Por cierto, Bill, hablando de Heavy clásico, el año pasado te vi tocar con Angel Witch en el SWR Fest. ¿Recuerdas ese show?

BS: Claro que me acuerdo. Fue un buen concierto.

 

Recuerdo que estaba deseando verte solear pero básicamente te ocupaste de las rítmicas. Me parece que en todo el concierto hubo un solo tuyo nada más.

BS: (Risas) De hecho creo que fueron dos, pero muy breves. A fin de cuentas se trata del grupo de Kevin Heybourne, lo ha sido desde finales de los años 70. Yo sólo era el segundo guitarrista para los directos. Nunca me plantee participar en sus discos de estudio o tocar un montón de solos en directo porque probablemente eso echaría un poco por tierra el feeling de la banda.

 

Así que sólo eres un miembro de sesión…

BS: Ahora mismo ni siquiera eso porque he dejado la banda. Editaron un disco nuevo el año pasado pero nunca tuve intención de participar en él. Teniendo en cuenta lo apretada que está la agenda de Carcass en estos momentos -con el disco nuevo a punto de salir, la inminente gira y demás-, hablé con los chicos de Angel Witch y les dije que lo mejor para todos sería que yo dejara el grupo. Lo pasaba muy bien con ellos, fue una experiencia interesante, pero tenía que priorizar y preferí centrarme en Carcass.

 

A todo esto, en ese festival me pasó una cosa curiosa: resulta que el día antes de vuestro concierto te vi entre el público durante el show de Asphyx. De hecho estabas justo a mi lado. Yo no sabía que eras el guitarrista de directo de Angel Witch y me sorprendió muchísimo encontrarte ahí, en Portugal, en un concierto de Metal Extremo (risas)

BS: Sí, sí, (risas). Es verdad, estuve viendo a Asphyx con unos amigos.

 

Fue un buen concierto. Pero la pregunta es… ¿os sigue interesando este estilo de música?

BS: Sí, pero sólo el material antiguo, los discos viejos. Por lo general la gente me hace esta pregunta como si la única respuesta posible fuera “sí” o “no”, cuando en realidad, en mi caso, la respuesta es “si y no” (risas). Sí, porque me siguen gustando los clásicos. Y no, porque no tengo ningún interés en las actuales tendencias y nuevas corrientes dentro de la escena. No te podría dar una lista de nuevas bandas a las que sigo, porque no lo hago. Por otra parte no puedo negar que me siguen encantando Death, Repulsion, Slayer, Entombed…

JW: Me pasa lo mismo. Sigo siendo muy fan de las bandas que seguía cuando era más joven, pero estoy bastante desconectado de la escena actual. Si me preguntas por bandas actuales… Bueno, me gustan Rotten Sound, por ejemplo, pero no diría que sean un grupo nuevo cuando llevan 20 años en activo.

 

No me sorprende la respuesta de Bill, pero pensaba que tú estarías más metido en la actual escena. Como mínimo en los últimos años has colaborado con varias bandas extremas como Aborted, The Black Dahlia Murder o To Separate the Flesh from the Bones…

JW: Sí, pero porque son todos amigos míos, de modo que esas colaboraciones surgieron de forma natural. Pero vamos, en general me sigue gustando mucho el Metal, pero tiendo a escuchar bandas viejas principalmente.

 

En cualquier caso, sigues tocando con Brujería. Llevas ya varios años en el grupo. ¿Cómo acabaste por unirte a Juán Brujo y los suyos?

JW: Hongo (Shane Embury de Napalm Death –ndr) me lo pidió cuando Asesino (Dino Cazares, ex-Fear Factory –ndr) dejó el grupo. Él pasó a tocar la guitarra en directo, Güero Sin Fe (Bill Gould de Faith No More –ndr) también dejó la banda, así que necesitaban un bajista. Soy amigo de Hongo desde que teníamos 17 años y me pareció buena idea aceptar el puesto.

 

¿Sacaréis un nuevo disco algún día? El último fue editado en el año 2000, creo.

JW: Sí, bueno… antes hablábamos del ‘Chinese Democracy’, pues bien, lo de Brujería es el auténtico ‘Chinese Democracy’ (risas). ¡De hecho deberíamos llamarlo ‘Mexican Democracy’! (Jeff se parte). La verdad es que la música ya está grabada desde 2011. Juán Brujo ha estado estas últimas semanas trabajando en las letras, así que ya no debería quedarle mucho. De todos modos no puedo decirte cuando saldrá porque eso no lo sabe nadie. No es cosa de la banda, es más bien cosa de Juán Brujo.