9 dic 2022

Bloodbath - Anders Nyström (diciembre 2014)



(Entrevista originalmente publicada en el nº 11 de la revista This Is Metal)


 


La espera ha sido larga, y es que seis años sin editar material nuevo no son pocos. Afortunadamente, la all-star band sueca Bloodbath por fin ha estrenado su cuarto álbum. ‘Grand Morbid Funeral’ es su título y, como no podía ser de otro modo, se trata de toda una master class de auténtico death metal. Anders Nyström, alias Blakkheim, guitarrista y miembro fundador del grupo, así como de los míticos Katatonia, le habla a Iago Fuentes sobre las novedades que trae consigo este flamante y excepcional trabajo.



Sé que la palabra no es exactamente la adecuada, pero diría que el de Bloodbath es un regreso muy esperado. ¿Qué se siente al poder dar rienda suelta a tu lado death metal después de tanto tiempo?

Sí, entre que han pasado seis años desde el anterior disco, que tenemos un nuevo cantante y que los temas que hemos compuesto van en una línea distinta, lo nuestro parece un regreso en toda regla aunque realmente nunca nos habíamos ido. Fue verdaderamente fantástico volver a componer temas de death metal a la vieja usanza, con ese toque crudo y ese feeling tan característico. Cuando escucho el nuevo disco lo hago más como fan que como compositor y miembro de la banda, y lo cierto es que el álbum me encanta. Estoy muy entusiasmado con él. Todo el proceso compositivo estuvo rodeado de una cierta magia que hacía tiempo que no sentía y que echaba mucho de menos.


El fichaje de Nick Holmes ha sido toda una sorpresa pero aún más lo han sido sus voces, y es que creo que nadie se lo imaginaba metiendo guturales después de 20 años sin hacerlo. Cuesta creer que se trate de la misma persona que grabó el polémico ‘Host’ de Paradise Lost.

(Risas) Tienes razón, pero la verdad es que Nick no llevaba tanto tiempo sin usar su voz gutural. Paradise Lost regrabaron el año pasado sus viejos temas “Gothic” y “Our Savior” para su recopilatorio de 25 aniversario y cuando estuvieron de gira promocionando ese álbum tocaron esas canciones en directo cada noche, por lo que su garganta ya estaba algo rodada. Y aparte de eso, cuando probó con nosotros también tuvo que usar ese registro, así que supongo que podemos decir que el viejo Nick está de vuelta desde hace ya algún tiempo.

 

Entonces, ¿no le fue difícil recuperar ese registro?

Para nada. Imagino que es como montar en bici: cuando aprendes la técnica ya nunca olvidas cómo se hace. Y en nuestro caso, y en el suyo, la pasión por el death metal se remonta a cuando éramos unos chavales. Ciertas cosas que experimentas cuando eres joven van a permanecer ahí para siempre -es como si quedaran grabadas a fuego en tu interior- y para nosotros el death metal era más que música, era un modo de vida. Nick aprendió a hacer estas voces en su día, y aunque no las ha utilizado durante muchos años, es algo que siempre ha estado dentro de él. Es cierto que ha habido periodos de tiempo en los que ni nosotros ni él estuvimos metidos de manera activa en la escena death metal, pero nunca hemos dejado de ser fans. De hecho, lo seremos hasta nuestra muerte, independientemente de lo que otras bandas hagan y de las modas que haya. Lo creas o no, usar esa voz es algo totalmente natural para él.

 



Cuando estrenasteis el tema de adelanto “Unite in Pain” hubo bastantes comentarios negativos respecto a su voz. Sin embargo, la mayoría de fans han acabado aceptando, e incluso elogiando, su participación en el disco.

Sí, definitivamente alguna gente necesitó algo más de tiempo para acostumbrarse a todos los cambios que introdujimos con respecto a ‘The Fathomless Mastery’ (Peaceville Records, 2008), sobre todo en lo relativo a las voces. Creo que muchos fans tuvieron que hacer un esfuerzo para entender lo que pretendíamos expresar con este trabajo. Para algunos aún resulta difícil, ya que quizás nos conocían por nuestro álbum anterior, que en general era más brutal y tenía un sonido más moderno y pulido. Supongo que es imposible contentar a todo el mundo. Sea como sea, todo tiene su momento y su lugar y ‘Grand Morbid Funeral’ es una instantánea de lo que somos Bloodbath a día de hoy. Nosotros estamos totalmente convencidos de la validez de nuestra propuesta y seguiremos adelante. Con un poco de suerte siempre habrá un puñado de fans que nos apoyen.

 

¿Los nuevos temas fueron escritos sabiendo que Nick iba a ser el cantante o le escogisteis una vez compuesta la música, a sabiendas de que el nuevo material requería una voz así?

Nick ya estaba a bordo cuando empezamos a escribir el nuevo álbum, así que toda la música fue compuesta teniendo en mente su registro y sus posibilidades.


Está claro que los nuevos temas funcionan mejor con una voz como la suya pero, ¿qué ocurre con los antiguos? La voz de Mikael (Akerfeldt) era bastante más grave y bruta. ¿Es Nick capaz de emularle?

No, es que no se trata de eso. Es decir, Old Nick suena como Old Nick y eso nos deja con una situación del tipo “lo tomas o lo dejas”. Nunca fue nuestra intención condicionarle ni pretender que fuera un clon de Mike o de Peter (Tägtgren). De hecho ni siquiera era relevante que Nick pudiera emular los registros vocales de nuestros discos anteriores ya que la música y el planteamiento general de ‘Grand Morbid Funeral’ requerían algo totalmente distinto.

Ese registro malvado y podrido de Nick es algo totalmente natural para él, y es el principal motivo de que le hayamos elegido para el puesto. En directo no va a ser distinto: su voz es esa y así sonarán también los temas antiguos. Él lo hará a su manera, del mismo modo que Mike hizo suyos los temas que originalmente grabó Peter.

 



Gregor Mackintosh también ha resultado ser un gran vocalista de death metal, tal y como está demostrando al frente de Vallenfyre. ¿Llegasteis a considerarle para el puesto? La verdad es que sorprende este regreso al death metal por parte de la gente de Paradise Lost.

(Risas) Sí, es genial, ¿verdad? Creo que Greg también tiene un estupendo registro gutural. Mucha gente ni se lo imaginaba y se ha quedado sorprendida cuando le ha escuchado en Vallenfyre. Pero he de decir que nunca pensamos en ofrecerle el puesto. No queríamos un vocalista que a su vez ya tuviera un proyecto de death metal, porque en cierto modo se crearía una especie de competición o comparativa entre nosotros y esa otra banda y no queríamos eso. Quiero que Bloodbath sea un poco más exclusivo, si entiendes lo que intento decir. Mucha gente especula sobre qué cantantes habrían encajado con nosotros, pero eso da igual ahora mismo: el puesto es para Nick y el será nuestro frontman de ahora en adelante.

 

¿En algún momento os planteasteis fichar a alguien desconocido?

No. La puerta estaba prácticamente cerrada para los cantantes anónimos. Sé que esto puede sonar un poco arrogante, pero Bloodbath siempre se ha caracterizado por tener cantantes reputados y que han sido parte de la historia del death metal, y esto es una tradición que queríamos mantener. Sin embargo, en el caso hipotético de que Bloodbath se volviera mucho más grande, hasta el punto de ser el grupo principal de cada uno, y consecuentemente requiriera salir mucho de gira, entonces -y solo entonces- imagino que las cosas serían distintas. Tal vez en ese caso nos plantearíamos la posibilidad de reclutar a alguien desconocido, pero únicamente si se tratara de alguien con talento y de un frontman increíble. De todos modos dudo mucho que nada de eso vaya a ocurrir…

 

Sea como sea, es innegable que el nombre de Bloodbath es cada vez más grande… ¿Realmente no hay ninguna posibilidad de que os convirtáis en una banda de verdad?

Mientras sigamos estando ocupados con Katatonia, Opeth y Paradise Lost eso no va a ocurrir, de manera que es altamente improbable. Personalmente siempre quise hacer más cosas con Bloodbath, pero todos tenemos claro que nuestras prioridades son nuestras bandas principales. De hecho, Katatonia, Opeth y Paradise Lost son bandas reales, mientras que Bloodbath es un mero proyecto paralelo, lo cual es una diferencia importante cuando tienes que establecer prioridades, compromisos y responsabilidades.

 




En una entrevista reciente dijiste que la composición del nuevo disco fue muy rápida. Si es así, ¿por qué nos habéis hecho esperar seis años para escucharlo? ¿Cuándo empezasteis a escribir el material?

En realidad empezamos a componer el disco el pasado enero, hace tan solo un año. Como siempre, lo hicimos de forma individual y en diferentes sitios. Nos llevó aproximadamente dos meses tener listas todas las canciones y hacer las demos. Yo escribí cuatro temas, Lord Seth (Jonas Renkse, bajista de Bloodbath y vocalista de Katatonia) escribió otros cuatro y Sodomizer (Per Eriksson, guitarrista de Bloodbath, ex-Katatonia) escribió los tres restantes. Una vez que cogemos la dinámica y la vibración que queremos darle al disco no nos es difícil componer. El problema en nuestro caso es otro: encontrar el momento para poder empezar a escribir y, por supuesto, grabar. Nuestros compromisos con nuestros grupos principales no nos dejan mucho margen, y ese es el motivo por el cual hemos tardado seis años en tener el disco listo.

Créeme, si hubiéramos querido habríamos tenido el álbum escrito una semana después de la edición de ‘The Fathomless Mastery’ pero creo que habría sido bastante triste componer un disco entero y dejarlo acumular polvo durante años simplemente por no tener tiempo para grabarlo y editarlo.

 

Como ya hemos apuntado, ‘Grand Morbid Funeral’ suena bastante distinto de vuestro disco anterior. ¿Qué razones motivaron este cambio? No se trata precisamente de una continuación natural.

El principal motivo para el cambio es que ya no nos sentíamos motivados para seguir escribiendo material en esa línea. Lo que nos salía en ese plan no tenía ni la atmósfera ni el feeling que consideramos representativos del auténtico death metal y por lo tanto no nos valía. Nos dimos cuenta de que habíamos matado ese espíritu durante el proceso de grabación y mezcla de nuestro anterior disco. Y es que cuando grabas y regrabas todo, repites cada parte las veces que hagan falta hasta dar con la toma perfecta, editas y, en definitiva, te las apañas para que todo suene perfecto, entonces estas acabando con el alma y el sentimiento de la música.

‘The Fathomless Mastery’ es un gran disco, representa a unos Bloodbath más modernos que intentaron dar un enfoque más contemporáneo a su sonido, pero creemos que un único álbum en esa onda ya es más que suficiente. Ninguno de nosotros sentía la motivación ni la pasión necesaria para volver a hacer algo así y grabar la continuación lógica de ese trabajo. De hecho siempre supimos que nuestro siguiente álbum iba a ser algo completamente distinto, ya desde el momento en que tuvimos en nuestras manos los masters del disco anterior, hace ya más de seis años.

 

Tengo entendido que en esta ocasión no usasteis triggers ni editasteis las pistas, ¿es cierto?

Sí, de hecho con este disco adoptamos una actitud muy a lo “no nos importa una mierda”. Cuando estábamos grabando, si los riffs sonaban bien y tenían el toque crudo que tanto nos gusta de este estilo, no nos complicábamos e íbamos a por la siguiente parte. Durante la composición del álbum volvimos a sentir la magia, y ésta surgió de la improvisación y de la espontaneidad de tocar death metal. Cuando llegó el momento de grabar, fuimos al estudio con la mentalidad de llegar, enchufar y tocar. Simplemente eso. Intentamos clavar los temas, pero sin pasarnos (risas). No quisimos obsesionarnos con buscar la perfección en cada toma. Sólo nos importaba que cada riff tuviera el sentimiento adecuado. Tampoco queríamos un sonido súper procesado y artificial, así que nada de triggers esta vez.

 

Particularmente, el sonido de las guitarras es lo que más me gusta. Tienen un tono fantástico, ideal para esta clase de material. ¿Usaste tu Mayones Legend, tal y como vienes haciendo con Katatonia, o por el contrario prefieres usar otra guitarra cuando se trata de grabar con Bloodbath?

Muchas gracias. En realidad usamos diferentes guitarras, principalmente los modelos Regius y Setius de Mayones, y también el modelo Jabba, en este caso para las pistas de bajo. Usamos también alguna ESP, y Sodomizer grabó varias partes con sus Schecters. Todo ello a través de pantallas y cabezales Blackstar.


¿Desempolvasteis vuestros viejos pedales HM-2? Son la esencia del sonido death metal sueco.

¡Por supuesto! Usamos el clásico Boss HM-2, pero también el Left Hand Wrath de Lone Wolf, que es prácticamente igual al HM-2. Y también un Rat y un DS-1.

 



¿Y qué me dices de las afinaciones? Creo recordar que en ‘The Fathomless Mastery’ estabais afinados en Drop A, ¿no?

Sí, para ese disco nos apetecía probar con un sonido de guitarra muy grave. En el nuevo la afinación varía según el tema, usamos varias afinaciones distintas, desde C hasta Drop A#. En cualquier caso, mis cuatro temas están todos en B.

 

Si no me equivoco, creo que hasta la fecha sólo habéis tocado ocho veces en directo. ¿No te gustaría hacer una gira como es debido en lugar de tocar únicamente en festivales y tan de tanto en tanto?

Sí, hacer una gira en condiciones sería genial y es algo que he querido hacer durante muchos años. Lo que pasa es que logísticamente es inviable y no hay manera de hacerlo funcionar en ese sentido, y por eso acordamos tocar exclusivamente en festivales. Nos sabe a poco, a los fans también, pero es mejor que nada y por desgracia otra solución no tenemos.

 

Por cierto, ¿crees que es posible que la edición de ‘Grand Morbid Funeral’ tenga algún tipo de efecto o influencia en los próximos discos de Katatonia y Paradise Lost?

Bueno, Nick me dijo que lo próximo de Paradise Lost va a incluir algunas voces guturales mezcladas con su clásico registro limpio, pero por lo visto él ya tenía esa idea en mente desde antes de unirse a Bloodbath, por lo que supongo que será más influencia de Vallenfyre que otra cosa. Sin embargo, en Katatonia tenemos claro desde ya hace muchos años que los guturales no van a volver. No buscamos la agresividad extrema como parte de nuestro sonido. En todo caso, mantendremos la potencia y la agresividad de la parte instrumental, pero solo eso. Personalmente me gusta mucho el contraste entre Bloodbath y Katatonia, ya que me permite dar rienda suelta a mis inquietudes musicales de dos maneras muy distintas.

 

Siempre me has parecido un guitarrista muy completo. Háblame un poco de ti en ese sentido. Ya sabes: el tiempo que llevas tocando, las horas que practicas al día, etc.

Empecé a tocar la guitarra en 1987 pero si te soy sincero siempre me he considerado un guitarrista bastante malo. Sé escribir riffs y sé que puedo enlazarlos y arreglarlos con suficiente convicción y emoción, pero en materia de teoría musical soy un total y absoluto ignorante. Jamás he ido a clases y no tengo la más mínima idea sobre escalas ni nada de eso. Ni siquiera sé cómo se llaman algunos acordes ni las notas que toco en el mástil (risas). Pero bueno, supongo que nada de eso ha formado parte nunca de mi lenguaje musical. Si he de enseñarle un riff a alguien yo soy más del tipo de decir “toca el segundo traste en la tercera cuerda” y cosas de ese estilo. Cuando compongo o colaboro con alguien podríamos decir que me dedico a “pintar” la música con emociones y colores en lugar de hacerlo con términos musicales y teoría. Imagino que entiendes lo que quiero decir.

Nunca me siento a practicar, nunca he tenido ese hábito. Sólo cojo la guitarra cuando quiero componer, lo que por supuesto implica improvisar un poquito, pero ponerme a practicar con la guitarra, sólo practicar, me parece muy aburrido. Hay que estar bastante motivado para hacer algo así y creo que yo soy demasiado vago y mayor como para empezar ahora con ello (risas).

 

Por cierto, ¿sigues comprando cds y vinilos?

Claro, nunca he dejado de comprar material. Sigo comprando los álbumes de aquellos grupos que me han gustado desde siempre porque me gusta tener sus discografías completas, pero nunca he contado mis cds y vinilos, así que no sé cómo es de grande mi colección. Pero si este dato te dice algo, estuve ripeando mis cds en iTunes durante unas semanas para poder llevarlos conmigo mientras estoy de gira y había como unos 300 gigas de material.

 

Es obvio que eres un fan total del death metal pero, ¿qué me dices del black metal? Tu proyecto Diabolical Masquerade estaba muy bien. ¿Sigues siendo seguidor del estilo?

La verdad es que no se puede decir que haya seguido con devoción la escena black metal desde los ’90 en adelante, pero me siguen gustando muchas bandas que me encantaban hace veinte años y aún rescato su material de tanto en tanto cuando noto que tengo el día blacker. Mi grupo de black metal favorito posiblemente sea Bathory, pero mi disco de black metal favorito sin duda es el ‘In the Nightside Eclipse’ de Emperor.