(Entrevista originalmente publicada en el nº 10 de la revista This Is Metal)
Por méritos propios, 1349 se han convertido en una de las bandas de black metal más populares de los últimos tiempos. Tras cuatro años sin editar material nuevo, los noruegos vuelven con un excelente álbum llamado ‘Massive Cauldron of Chaos’, cuya edición sirve como excusa a Iago Fuentes para citarse con el guitarrista Archaon al término de un ensayo de la banda y hablar sobre el nuevo material, de la evolución del black metal… y de cerveza.
‘Massive
Cauldron of Chaos’ suena algo más variado y dinámico que vuestros anteriores
discos. Sigue siendo 1349 pero se nota que habéis querido desarrollar un poco
vuestro estilo. Me ha parecido un gran álbum.
Muchas gracias, es genial que
pienses así porque ese era justamente nuestro objetivo. Queríamos que el disco
sonara a 1349 y que pudiera ser definido sin problemas como black metal, pero a
la vez queríamos expandir un poco nuestros horizontes. Ya sabes, evolucionar un
poco para seguir manteniéndolo interesante. Después de varios discos llega un
punto en el que tienes que intentar probar cosas nuevas para desmarcarte algo
del resto de bandas, tal y como hicimos en el pasado con ‘Revelations of the
Black Flame’ (Candlelight, 2009) y ahora con ‘Massive Cauldron of Chaos’.
Sí,
pero lo de ‘Revelations…’ era una cosa distinta, era un trabajo mucho más
experimental. Y de hecho reconozco que no me gusta mucho. En cambio el nuevo
álbum es lo de siempre, pero llevado a otro nivel.
Es verdad, ‘Revelations…’ se
trataba de algo distinto y puedo entender que no te haya gustado. A mucha gente
le gustó y a mucha otra no. Es nuestro álbum controvertido, pero en ese momento
era algo que nos apetecía hacer. Sabíamos que era bastante arriesgado, pero a
la vez sentíamos la necesidad de probar algo así. No se trataba de ir en una
nueva dirección, simplemente era algo que queríamos hacer. Lo hicimos y
quedamos satisfechos con ello, pero siempre tuvimos claro que en el siguiente
disco volveríamos a nuestro estilo habitual. De hecho trabajamos en
‘Revelations…’ y ‘Demonoir’ (Indie Recordings, 2010) de manera simultánea y los
grabamos con muy pocos meses de diferencia entre uno y otro. ‘Revelations…’ es
experimental y ‘Demonoir’, en cambio, es nuestro trabajo más brutal y técnico
hasta la fecha. Con el nuevo no nos apetecía repetirnos pero tampoco queríamos
experimentar tanto, de manera que optamos por desarrollar un poco más nuestro
sonido de siempre. ‘Massive Cauldron of Chaos’ en general es más directo y
pegadizo, es incluso algo groovy en ciertos momentos. Mantiene los blastbeats y
el resto de elementos clásicos de nuestra música, pero a la vez incorpora más
influencias.
Eso
te iba a decir. Y es que algunos cortes del álbum tienen una marcada influencia
thrash. Es el caso de ‘Slaves’ o ‘Postmortem’. Éste último incluso comparte
título con un clásico de Slayer. ¿Se trata de una especie de homenaje a la
banda americana?
En realidad el titulo original era
“Postmortem Gallery”, pero pasado un tiempo decidimos simplificar y acortar los
títulos, y por eso todos son de una sola palabra. Generalmente las bandas se
refieren a sus propios temas de una forma más abreviada. Cuando ensayábamos el
primer tema del álbum nos referíamos a él como “Cauldron” y no como “Massive
Cauldron of Chaos” y por eso lo acabamos dejando así. Y lo mismo con todos los
demás, que en origen eran más largos. De esta manera es más directo al grano y
más fácil de recordar.
En cuanto a “Postmortem”, tienes
razón: se trata de un tema muy thrash metal y al acortarle el título quedó como
un pequeño guiño a Slayer, que siempre ha sido una enorme influencia para
nosotros. Podíamos haberle puesto “Gallery”, pero llamarlo “Postmortem” tenía
mucho más sentido.
¿Y
qué me dices de "Mengeles"? Es un título un tanto controvertido. Habrá
quien le vea connotaciones políticas, lo cual sería bastante ridículo.
Ese tema es una especie de historia
sobre lo cruel que puede llegar a ser el hombre. Las cosas que hizo Josef
Mengele fueron tan horribles que nos pareció un ejemplo perfecto de lo
espeluznantes que pueden llegar a ser las acciones del ser humano. Nuevamente
hay puntos en común con Slayer, ya que su tema “Angel of Death” abordaba la
misma temática. Ni que decir tiene que ni en nuestro caso ni en el de ellos se
trata de una canción política, sino que puedes verlo como una especie de
documental que se limita a narrar hechos históricos.
Por
cierto, ¿cuándo empezasteis a trabajar en los temas del nuevo álbum?
Hice la primera demo de ‘Massive
Cauldron of Chaos’ en febrero de 2011. Suelo grabar ideas y bocetos de los
temas en mi móvil a modo de borradores sobre los que luego trabajo. Entre esos
primeros bocetos y las versiones finales de las canciones suele haber bastante
diferencia porque hay mucho trabajo y mucha evolución por el medio. Vas cambiando
cosas, añadiendo o quitando riffs, arreglando los temas a diferentes niveles,
etc. Además simultaneamos la composición con las giras, de modo que fue un
proceso lento. Finalmente grabamos el disco en 2013.
Si
los temas del nuevo disco datan de hace tres años, entonces imagino que ya
estarás trabajando en material para el siguiente.
Sí. De momento no hay nada
terminado, pero puedo decirte que tengo la intención de que nuestro siguiente
álbum sea el más extremo y brutal que hayamos grabado jamás. Al menos eso es lo
que tengo en mente ahora mismo.
Tú
eres quien escribe prácticamente toda la música de la banda. ¿No te resulta
complicado encargarte de casi toda la composición tú solo?
No especialmente. Yo también soy
fan del metal extremo, llevo muchos años siguiendo la escena y tengo una idea
clara de lo que me gusta y de lo que no, tanto en la música de los demás como
en la mía propia. Me considero más o menos abierto y de hecho me gustan muchos
subestilos dentro del metal y también cosas más rockeras, como Dire Straits o
Thin Lizzy, y en general mucho material de los ‘70. Pero cuando se trata de
componer para 1349 tengo muy claro lo que quiero hacer: tiene que ser crudo,
algo complejo y retorcido, muy brutal y potente, con un halo oscuro. Teniendo
claras esas directrices no me es difícil sacar nuevos riffs. Digamos que
dispongo de toda una serie de elementos o recursos que puedo utilizar para
componer, aunque la cantidad que vaya a emplear de cada uno puede ser mayor o
menor según lo que me apetezca hacer, si quiero que sea más rápido, más
técnico, más pegadizo o lo que sea. De tanto en tanto voy incorporando algún
elemento nuevo para no estancarme, pero la base de lo que hago es siempre la
misma.
Eres
el único miembro de 1349 que no forma parte de otras bandas o proyectos.
¿Dirías que eso explica que seas el principal compositor del grupo?
En parte sí. Decidí centrarme
exclusivamente en 1349 y poner ahí toda mi energía y creatividad en lugar de
repartirla entre varias bandas. Tener un proyecto o tocar en otra banda podría
ser interesante pero, como principal compositor del grupo, también podría
descentrarme un poco y prefiero asegurarme de poder darle el 100% de mí mismo a
1349.
Con
todo, creo que hay un tema que fue escrito por Frost, ¿no?
Así es. El tema que compuso es
“Golem”, uno de los cortes más thrashers, potentes y directos del disco y
también el más corto de todos, porque no llega a los dos minutos de duración.
Frost es bastante limitado con la guitarra, pero tiene la habilidad suficiente
como para sacar riffs, o ideas de riffs, que luego me enseña y que yo termino
de pulir siguiendo sus indicaciones. En “Golem” hizo un gran trabajo. El tema
“Pandemonium War Bells” de nuestro anterior disco también fue co-escrito por
él.
Tu
estilo tocando la guitarra es bastante característico, pero como todo el mundo
tendrás tus influencias. ¿Quiénes son tus guitarristas favoritos o que más
hayan inspirado tu manera de tocar?
Me han influenciado decenas de
guitarristas, pero definitivamente Marty Friedman tuvo un impacto especial en
mí. Según tengo entendido ahora está bastante desvinculado del heavy metal.
Vive en Japón desde hace tiempo, donde presenta un programa de televisión y colabora
con artistas pop. En cualquier caso, lo que hizo con Cacophony y Megadeth me
parece sensacional. De él sí que se puede decir que tiene un estilo inconfundible
a la hora de tocar.
Otras grandes influencias para mi
han sido Trey Azagthoth de Morbid Angel y Bill Steer de Carcass. Y, ya fuera de
lo que es el metal, debo citar a Mark Knopfler de Dire Straits, que es un
guitarrista realmente único.
Es
cierto. Lo de tocar con los dedos en lugar de con la púa es algo muy
característico.
¡Exacto! Esa técnica que tiene en
la mano derecha es lo que le diferencia del resto. La manera que tiene de usar
el pulgar, el índice y el corazón para atacar las cuerdas es fascinante. Muy
pocos guitarristas tienen ese estilo tan característico y percusivo. Su manera
de componer es igualmente genial, con esos solos y esos fraseos tan suyos. Es
un guitarrista fantástico. David Gilmour de Pink Floyd también me gusta mucho.
Es un estilo totalmente distinto, más basado en emociones y atmósferas, muy apoyado en el uso de efectos, pero
también es muy personal e interesante.
¿Y
dentro de lo que es el black metal a quien citarías?
Bueno, en primer lugar, obviamente,
a Euronymous. Fue una gran inspiración para mí, sobre todo al principio. Su
forma de tocar fue extremadamente importante para la segunda generación de
bandas de black metal. Ihsahn de Emperor también es otro guitarrista
impresionante. Es muy técnico y creativo, realmente completo, con unas ideas y
una forma de componer bastante adelantadas a su tiempo. Y también me gusta mucho Abbath de Immortal.
Sí,
de hecho siempre he encontrado una ligera similitud entre tus rítmicas y las de
Abbath en los últimos discos de Immortal, especialmente en ‘Sons of Northern
Darkness’.
(Risas) Pues es curioso que lo
menciones, porque casualmente no tengo ese disco ni tan siquiera lo he
escuchado entero. Conozco el tema “Tyrants”, y me gusta, pero creo que es el
único tema que he escuchado de ese álbum, aunque, por supuesto, el material
antiguo de Immortal me encanta.
Pues
pienso que deberías echarle un ojo a ese disco. No tiene mucho que ver con
‘Pure Holocaust’ pero me parece un material bastante interesante. Creo que te
gustaría.
Genial, intentaré hacerme con él. No
deja de ser un halago que digas que mi forma de tocar te recuerda a la de
Abbath. Es un músico muy completo y un gran guitarrista. Alguna gente dice que
no es muy limpio tocando pero yo creo que lo que toca, lo toca bien. Además de
que se ocupa a la vez de las voces y eso tiene su mérito.
Cambiando
de tema… Habéis vuelto a grabar en los estudios Nyhagen. ¿Nunca habéis
considerado grabar en algún otro sitio?
La verdad es que
no. Los Nyhagen son perfectos para nosotros y después de haber grabado ahí
varias veces conocemos bien a su dueño, que es Ronni Le Tekro, líder de la
conocida banda de hard heavy TNT. Otro excelente guitarrista, por cierto.
En realidad nuestro primer ep
('1349', Holycaust Records, 2001) y ‘Liberation’ (Candlelight, 2003) fueron
grabados en otros estudios. ‘Beyond the Apocalypse’ (Candlelight, 2004) fue lo
primero que grabamos en los Nyhagen y nos hemos mantenido fieles a ellos desde
entonces. Conozco otros estudios y algunos de ellos son estupendos, pero creo
que con 1349 seguiremos grabando en los Nyhagen porque para nosotros es el
lugar ideal. La atmosfera que tienen es perfecta porque están en mitad del
bosque, a 20 minutos en coche de la ciudad más cercana, y eso está muy bien
porque no hay distracciones. De esa manera uno puede concentrarse totalmente en
la grabación.
Lo
que está claro es que ‘Massive Cauldron of Chaos’ suena genial.
Gracias. Le dijimos al técnico que
esta vez buscábamos un sonido más natural, más al estilo de las producciones de
los años ‘70. Nos trajimos al técnico de sonido que usamos cuando giramos por
Estados Unidos para que produjera el álbum. Se llama Jarred Prichard. Nos
conoce perfectamente, sabe bien la clase de resultado que queremos obtener, así
que encargarle de la producción fue algo natural. A él le gusta mucho probar
cosas y jugar con diferentes combinaciones de amplis y cabezales, aunque yo
acabé usando un Marshall y Seidemann (bajista) un Ampeg. Fue un acierto
trabajar con Jarred. En los dos discos anteriores tuvimos a Tom G. Warrior de
Triptykon ocupándose de la producción junto a nosotros. Fue todo un honor y nos
encantó trabajar con él, pero esta vez nos apetecía probar algo diferente.
Estamos muy satisfechos con el resultado final.
Desde
que Tjalve os dejó en 2006 habéis estado funcionando como cuarteto. ¿No crees
que sería útil volver a tener otro guitarrista en la banda?
Sí, por supuesto, sería fantástico,
lo que ocurre es que dar con la persona adecuada no siempre es fácil. Algunos
de los guitarristas con los que hemos tocado desde que Tjalve se fue del grupo
eran realmente buenos pero estaban ocupados y no podían entrar como miembros a
tiempo completo, y otros guitarristas que sí estaban disponibles resultaron no
tener el nivel adecuado para tocar nuestros temas. Pensábamos que habíamos dado
con la persona adecuada cuando probamos a Destructhor (cantante, guitarrista y
líder de Myrkskog -ndr), pero después de tan solo cinco conciertos con nosotros
recibió una oferta para unirse a Morbid Angel y obviamente no puedes rechazar
algo así (risas). Después de eso probamos con Sechtdamon
(ex-cantante/guitarrista de Odium, batería de Myrkskog y actual bajista de directo
de Emperor -ndr), que es la persona con la que estamos tocando ahora. Nuestro
último concierto hasta la fecha, que fue el pasado 5 de septiembre en Suiza, lo
hicimos con él y fue genial.
En la medida que podemos estamos
tocando en directo como quinteto, pero por ejemplo en Estados Unidos tocamos
sin segunda guitarra. Siempre y cuando esté disponible, Secthdamon nos
acompañará en el escenario. En el estudio puedo grabar yo solo todas las pistas
de guitarra, pero a la hora de tocar en directo es muy útil tener un segundo
guitarrista para poder sacarle el máximo partido a nuestros temas y sonar como
es debido.
¿Quién
es vuestro batería de directo cuando Frost no está disponible? Creo que
estabais tocando con el ex-Job for a Cowboy Jon Rice, ¿no es así?
Sí y no. Es decir, vamos alternando
entre él y Sondre Drangsland, que era el batería de la desaparecida banda
noruega Aeon Throne. Usamos al uno o al otro en función de su disponibilidad y
de dónde estemos tocando, si es en Europa o en Estados Unidos.
De todos modos que nadie se
confunda: nuestro batería es y siempre será Frost, e intentamos tocar en
directo con él tanto como podemos, pero Satyricon es una banda muy grande y es
su prioridad, así que tenemos que tirar de baterías de sesión cuando él no puede
acompañarnos.
Vamos
con otras cuestiones. ¿Qué significa para ti el black metal?
Para mí el black metal es un
sentimiento. Es algo que está dentro de mí, en lo más profundo de mi ser. Es mi
forma de conectar con mi lado oscuro. Pienso que es algo muy personal. El black
metal es muy importante para mí y seguramente significará algo distinto para
cada persona. Para algunos será solamente un tipo de música, para otros será una
filosofía o un estilo de vida, pero para mí es un sentimiento, que creo que es
algo que de algún modo engloba todo lo anterior.
Como
veterano de la escena noruega, ¿qué evolución crees que experimentará el black
metal en los próximos años?
Pienso que la escena black metal en
conjunto sigue teniendo un gran potencial, todos los años salen algunos discos
muy interesantes, el problema es que muchas veces éstos pasan desapercibidos al
ser editados entre tanto álbum mediocre. Y es que el black metal es
probablemente la escena a la que es más sencillo acceder. Ya sabes, amparándose
en la excusa del sonido sucio y primitivo, hoy en día cualquier chaval con una
guitarra y una batería programada puede grabar un álbum en su habitación, lo
que se traduce en cientos y cientos de bandas sin calidad saturando el mercado.
Coincido
contigo. Aunque personalmente creo que hay otro problema en la escena, y es que
tengo la impresión de que muchos fans del black metal no entienden que ya no
estamos en 1993...
Tienes toda la razón. Muchos fans del estilo se quedaron en esa época, en esos primeros años de la segunda ola de black metal, el periodo 1991-1994 y todo eso, y no aceptan que las cosas puedan evolucionar, pero, de hecho, el black metal debe evolucionar. No tendría sentido repetir una y otra vez los mismos riffs que se asocian a esa época ni grabar exactamente el mismo tipo de álbumes. ¿Qué sentido tiene hacer hoy en día un disco exactamente igual al ‘Transilvanian Hunger’ de Darkthrone, cuando directamente puedes escuchar ese álbum? En esencia, el black metal tiene un importante elemento de rebelión. Limitarse a seguir mecánicamente las reglas no escritas del black metal es, por lo tanto, algo completamente contradictorio. ¿Qué tiene de rebelde limitarte a seguir punto por punto lo que otros han hecho antes? ¿O hacer cosas sólo porque se supone que debes hacerlas? No puedo considerar como black metal a las bandas con esa mentalidad. Su música puede sonar a black metal, pero su esencia es lo contrario de lo que se supone que este estilo representa. El black metal es un estilo históricamente delimitado dentro de ciertos parámetros y es muy triste que la mayoría de los fans no sean capaces de salir de ahí. Para mi esos primeros años de la escena noruega también fueron increíbles y está claro que el factor nostalgia tira mucho, pero ya me entiendes.
Por
suerte, hay unas cuantas bandas que han demostrado que se puede llevar el
género más allá sin desvirtuar sus raíces o traicionar su espíritu.
Sí, mira por ejemplo a los
británicos Code: su primer álbum me impresionó muchísimo. Recuerdo que cuando
lo escuché pensé “guau”. Era algo distinto, tenía un toque más avantgarde, pero
también tenía ese “algo” especial que se le presupone al black metal. La gente
ha clasificado a esa banda de diferentes maneras pero para mí, sin lugar a
dudas, se trata de black metal. De un brillante trabajo de black metal, para
ser exactos.
Casualmente
yo iba a ponerte como ejemplo a Dodheimsgard, que compartieron miembros con
ellos. Siguen teniendo un espíritu bastante black metal, a pesar de que
musicalmente han evolucionado una barbaridad.
¡Sí! No podía estar más de acuerdo
con ese ejemplo. Soy un gran fan de Dodheimsgard. En sus inicios eran una banda
de puro black metal noruego, con la típica imagen y el clásico sonido, y aunque
han avanzado mucho, de algún modo sigo percibiendo en ellos ese espíritu black
metal. Su últimos dos discos son muy arriesgados, especialmente ‘666
International’, que allá por 1999 fue algo realmente revolucionario y
desafiante, pero son geniales. En general me parece un grupo bastante
incomprendido.
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Cambiando
de tema y ya para terminar, a mucha gente le chocará saber que estáis
preparando vuestra propia marca de cerveza. Cuéntame eso.
De hecho vamos a poner a la venta
no uno, sino dos tipos diferentes de cerveza. Una de ellas se llamará 1349
Black Ale y será una cerveza negra, con un sabor muy intenso y fuerte, con
aroma de café, mucho cuerpo y un toque
muy noruego. La otra será más suave y afilada aunque también tendrá un sabor
característico. Se llamará 1349 Pale Horse. Las recetas son de Frost y los
demás fuimos haciendo sugerencias hasta terminar de pulir sus sabores. Sinceramente
creo que las dos son muy buenas cervezas.
Yo soy un gran aficionado a la
cerveza, de hecho tengo mi propio blog sobre el tema aunque eso es un simple
hobby, algo que hago por pasar el rato. Pero lo de las cervezas de la banda es
distinto. Es un proyecto serio en el que está involucrado todo 1349 y cuyo
origen se remonta al año 2010.
No
deja de ser curioso: vosotros fabricáis cerveza, Satyr fabrica vino… Y los
italianos Fleshgod Apocalypse hasta tienen su propia marca de tallarines.
(Risas) Lo de Fleshgod Apocalypse no lo sabía pero me parece bien. Quiero decir, no tienes porqué limitar tu merchandise a camisetas, sudaderas y gorras. Hay muchas otras cosas que puedes hacer. Mientras lo principal sea la música y en ese sentido sigas ofreciendo material de calidad no veo nada de malo en poner tu nombre a otra clase de productos. Aunque respecto a nuestro caso particular he de decir que nosotros no enfocamos lo de la cerveza como un producto más de merchandise, sino que es un proyecto aparte. Le hemos puesto el nombre del grupo porque es cosa de todos los miembros, pero es algo en lo que hemos invertido tanto esfuerzo y ganas como a la hora de crear nuestra música.